Más de uno sentirá vergüenza ajena de un lugar donde en tiempos no se ponía el sol tras el encuentro celebrado entre la Familia Adams y el líder de la 1ª potencia mundial. Pues bien, si lo dicho es motivo de escándalo, viertan cantidades manicomiales de cera sobre sus oídos, nublen su campo de visión con parches pirata y huyan al país de nunca jamás antes de prestar atención a lo que no me pienso privar de contarles.
Allá en tiempos no muy lejanos, con Zapatero ya al mando, la inocencia de los niños logró pasar con letras de oro a la lista de los grandes mitos de la historia universal. Todo ocurrió cuando las hijas del Presidente abrieron las puertas de la Moncloa a sus amigos de extrema izquierda. Se trataba de un grupo de música bautizado con el nombre de ?Mago de Oz?, y que por cortesía de las citadas princesitas, rindieron homenaje al Gobierno de España con un ?Polladura no cree en Dios?.
Este ejemplo de buen talante y respeto haría pensar a muchos si El Escorial fue la Casa Blanca de antaño o es un espejismo, y si es una conducta diligente dejar en manos de un padre incapaz de impartir lecciones mínimas de urbanidad a sus pequeñas una asignatura que tiene como objetivo ?educar para la ciudadanía?.