También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
ANÁLISIS

Feria de Albacete 2016: prefacio gripado del Centenario de la plaza

Nuestro compañero Lorenzo del Rey, de COPE Albacete, hace balance de la Feria de la Virgen de los Llanos de Albacete finalizada recientemente
La Feria de la Virgen de los Llanos 2016, bajo...
La Feria de la Virgen de los Llanos 2016, bajo el prisma de Lorenzo del Rey en cope.es. ARCHIVO

Cuando se presentaron los carteles del abono allá por el mes de julio, la calificación fue unánime: el serial, a priori, merecía una puntuación más que notable ya que conjugaba diversas vertientes positivas, esto es, variedad de encastes y ganaderías, toreros jóvenes, diestros que triunfaron o causaron grata impresión en Las Ventas, los llamados emergentes, el toque local y las figuras del toreo. Tras finalizar el abono queda la sensación de que la Feria ha estado dividida claramente en dos actos, siendo la presentación del toro el sello diferenciador de unas tardes a otras, pareciendo plazas totalmente distintas si comparamos unos días con otros. Aunque más de uno podrá esgrimir que así tienen cabida toda clase de espectadores, lo cierto es que el trapío de los toros ha sido de una seriedad imponente con algún matiz en el primer tramo–recuerden las corridas de Samuel Flores, Montalvo y La Quinta- mientras que las cuatro últimas no llegaron al listón que se le supone a la plaza de toros de Albacete, refiriéndonos a lo de Alcurrucén (desigual, una escalera de presentación), Garcigrande Domingo-Hernández (aunque solo hubo cuatro toros por ser corrida de dos artes), Nuñez del Cuvillo (remendada con dos toros de Juan Pedro Domecq) y el final con toros de Daniel Ruiz (muy justos de presentación, con algunos anovillados).Siguiendo el hilo de la presentación de los toros, sorprende –y no gratamente- que el hierro de Alcurrucén, propiedad de la empresa arrendataria de la plaza de toros, volviese a naufragar en Albacete por segundo año consecutivo. Parece un error de bulto que la empresa “lataurinomanchega2”, formada por Pablo y Luisma Lozano, Manuel Caballero y Manuel Amador, no reservase una corrida de presentación impecable y máxime cuando no debió repetir por no haber cumplido las expectativas en 2015. Idéntico discurso puede emplearse para hablar de lo de Garcigrande y Domingo Hernández: únicamente cuatro toros, fallando el año pasado, y no vino a redimirse en este abono. Sobre Cuvillo y Daniel Ruiz, el trapío bajó, y más aún si lo comparamos con los toros de la primera parte del abono. Por cierto, la presentación de los toros se redujo, casualidades de la vida, justo cuando aparecen los nombres de mayor relumbrón en los carteles. No es una explicación torticera, ahí tienen las fotos y videos de todas las corridas para que puedan comparar y sacar sus propias conclusiones.Sobre el juego de los toros, eso es cuestión de los ganaderos aunque luego la empresa deberá repetir a quien lo merezca y darle descanso merecido a quien no. Así, presentación y hechuras al margen, pocos toros han sido completos en todos los tercios de la lidia. Se podría destacar el juego de “Gilgero”, de Montalvo, de gran calidad en la muleta por ambos pitones, y a “Currillo”, de Núñez Cuvillo, encastado aunque manso por no cumplir en la suerte de varas y dolerse en banderillas. El resto, aunque algunos han dado opciones en la muleta, no ha habido esa suerte de poder, pujanza, fiereza, acometividad, crecerse según avanza la lidia, la casta con mayúsculas, y sí ha habido mucha nobleza sin esa transmisión que pone el picante. Pero esto que ha pasado en Albacete es lo mismo que sucede en casi todas las plazas de España: una suerte de varas circunstancial y muchas veces de trámite, primando el tercio de muleta. Los tiempos cambian pero es una pena que se obvien los secretos de la lidia, del conocimiento de los terrenos, de poner el toro en suerte, de parear y cuartear… La liturgia taurina, tan prolija en detalles, que salvo honrosas excepciones, pasa desapercibida por gran parte del público.Pero, afortunadamente, no todo es oscuro en la Fiesta de los toros en general y en la Feria de Albacete en particular. El torrente, el caudal, el oasis de aficionados al coso de la calle Feria no solo se mantiene sino que crece ligeramente en este 2016. Aunque lloviese copiosamente en los prolegómenos de la novillada con picadores del día 13 (media plaza) y pese a que en otras plazas de España de similar categoría el mal llamado torismo apenas haga concurrir a la mitad de aforo de las plazas, y eso siendo generosos, en Albacete la corrida de La Quinta atrajo a unos 2/3 de entrada, unas 7000 personas, que se dice pronto. Así, ese aforo se ha mantenido y aumentado el resto de la Feria, con dos llenos aparentes y el cartel de “no hay billetes” en el episodio final de Feria. Ahora bien, de cara al Centenario de la plaza, esa avalancha de afición debe administrarse y gestionarse para que la Feria de Albacete luzca sin un solo hueco en los tendidos. Pero manteniendo la categoría de la plaza en lo que a presentación del toro se refiere, obviamente.Porque la categoría es algo que cuesta ganar a través del trabajo de muchos años y puede perderse en cuestión de unas cuantas ferias, extensible esto mismo a los matadores de toros anunciados. Así, de los diestros que trenzaron el paseíllo en Albacete, pasaron de puntillas “El Fandi”, López Simón, Perera; sin terminar de rematar Filiberto, Ponce, Castella (pese a su puerta grande), Garrido, Curro Díaz, Sergio Serrano, Juan Bautista, David Mora que resultó herido y al que deseamos una satisfactoria recuperación, y El Juli (con una puerta grande generosa). Destacaríamos a Ureña (concepto puro y clásico), Manzanares (cuatro orejas en exagerado triunfo estético aunque reconocemos su labor templada y con empaque), el extremeño Alejandro Talavante, que ha firmado en Albacete una auténtica lección de cómo se debe torear, firmando pases que tienen un difícil margen de mejora, aunque Talavante pide el toro con pujanza y poder, además de con una mayor seriedad en sus hechuras. Y, cómo no, tenemos que destacar al gran triunfador del abono, el albacetense Rubén Pinar. El de Santiago de Mora ha cortado un total de seis orejas en dos tardes y con la difícil papeleta de sustituir a Roca Rey. Es cierto que algunos de esos apéndices han sido generosos y con tono local, pero también es de recibo poner en valor que se ha vaciado completamente y ha puesto toda la carne en el asador. Toreando fácil, viéndolo claro, a su estilo de torero listo y alumno aventajado, pero ahí quedan los triunfos que vienen a ser la recompensa tras los sinsabores sufridos por su percance. Pinar es también un claro ejemplo de superación y eso es de justicia reconocerlo. Albacete quiere un torero y ojalá lo haya encontrado en el resurgimiento de Rubén Pinar.Nota aparte merecen las novilladas con picadores y el festejo del arte a caballo. En cuanto a los utreros reseñados para las novilladas, Lozano Hermanos y El Cortijillo no pudo prolongar su racha de triunfos en Albacete mientras que los novillos de Guadaira no estuvo mal en conjunto aunque faltó un algo en todos los novillos. Aunque triunfó Luis David Adame al cortar tres orejas, nos quedamos con la firmeza y buen concepto de Pablo Aguado, y ojalá que le den más opciones a Mario Sotos, Carretero y Crisitan Pérez, que debutó con picadores. Albacete es una bendecida excepción al resto de abonos, esto es, organizar dos novilladas con picadores. Ojalá otros empresarios dieran más opciones pero no en el mes de septiembre sino en el inicio y parte media de la temporada. Sin fomentar el relevo generacional, ¿cómo se va a garantizar la continuidad de la Fiesta a medio plazo? Sobre el arte de Marialva, Diego Ventura certificó que es el actual número uno del escalafón, y lo seguirá siendo mientras él quiera. Sobre Cartagena, su show no gustó pese a la petición de orejas y el local Munera tiene condiciones y ojalá le den más contrataciones.Y hablando de oportunidades, el palco presidencial encabezado por Joaquín Coy y Luis Cuesta (en una Feria muy difícil en lo personal para Luis Natalio y al que se envía un afectuoso saludo y todo nuestro cariño), ambos presidentes han perdido una oportunidad de oro para establecer un criterio riguroso a la hora de conceder trofeos. Se han otorgado muchas orejas más que generosas y excesivas, casos de Luis David Adame, algunas orejas de Rubén Pinar, “El Juli” y Manzanares. No es de recibo conceder una oreja cuando no hay petición mayoritaria, tampoco conceder el doble trofeo cuando se estoquea defectuoso, con un criterio voluble que otorga trofeos un día y al otro, en similares circunstancias, los deniega. Y esas orejas excesivas, amén de aprobar toros de insuficiente trapío para nuestra plaza, no vienen a mejorar la seriedad y el rigor de nuestra plaza sino todo lo contrario. Las cifras de trofeos pueden servir para la estadística pero no pueden maquillar que muchas veces el respetable no se ha mostrado entusiasmado ni completamente satisfecho por los triunfos cosechados. Por supuesto que el presidente debe interpretar la voluntad y el sentir de los aficionados pero también debe ser el garante de la autenticidad del espectáculo.En resumen, la Feria de Albacete 2016 ha sido como comprar un coche con una carrocería impecable pero que según avanzaba al viaje iba dando problemas y fallos, a pesar de ir viendo bellos paisajes que distraen pero que no ocultan lo que ha sucedido con un motor que al final ha terminado gripado. El próximo septiembre de 2017 es el centenario de la plaza de toros de Albacete. La empresa debe empezar desde ya a trabajar para que no se le pueda poner ni un solo pero al abono del año que viene. Cuiden al toro, seleccionen lo más selecto que haya en el campo, y confeccionen carteles parecidos a los de este año porque esa es la senda correcta a la hora de componer el futuro abono. La reducción del canon económico otorga un amplio margen de trabajo e inversión para los carteles del próximo año y eso debe notarse de manera palpable. En cuanto a los políticos de Ayuntamiento, Diputación y Junta de Comunidades, deben aparcar colores políticos y trabajar unidos, huyendo del oportunismo y de torpedear al resto, porque su obligación es organizar un evento cultural histórico en aras de lograr que el Centenario de la plaza de toros consiga que Albacete sea el epicentro mundial del Toreo por méritos propios. Afición hay en nuestra ciudad y provincia, también en las limítrofes. Cuidemos al aficionado local y logremos que el año que viene sea recordado positivamente para la posteridad. Lo contrario solo logrará que sonrían y se den por satisfechos los enemigos de la Fiesta que quieren suprimir el espectáculo y arte más bello del mundo. No les facilitemos la tarea poniendo palos en las ruedas de nuestro carro porque sería algo imperdonable.

Lo más visto