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¿Quién es Billy el Niño?

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  • Agencias

De las pocas cosas que le faltaban por hacer a Podemos en el Congreso de los Dipuitdos era llorar. Y este miércoles ha llegado el momento. Ha sido, además, el tótem de la formación morada, Pablo Iglesias, a quien se le han salido las lágrimas después de su pregunta parlamentaria de la sesión de control de los miércoles al ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, sobre si ha pensado retirarle la Medalla al Mérito Policial que el exmiembro de la Brigada Político-Social, Billy el Niño, recibió en 1976. Cuando ha recibido el aplauso de las víctimas del Billy el Niño, que se encontraban en la tribuna de invitados, Iglesias ha roto a llorar. Pero, ¿quién es Billy el Niño?

Juan Antonio González Pacheco, alias Billy el Niño, expolicía de 67 años que perteneció a la extinta Brigada Político-Social del franquismo, está reclamado por la justicia argentina por supuestas torturas que habría cometido entre 1971 y 1975 sobre trece personas detenidas en ese período.

Billy el Niño, número dos del comisario Roberto Conesa en esa unidad policial, aparecía en al menos 17 querellas por delitos de tortura durante la dictadura del general Francisco Franco. Sin embargo, resultó absuelto de todos los procesos judiciales en los que estaba inmerso al beneficiarse de la ley de Amnistía en octubre de 1977. Nacido el 6 de octubre de 1946 en Aldea del Cano (Cáceres), el apodo de Billy el Niño se lo pusieron medios estudiantiles de la oposición en los últimos años de la represión franquista por los métodos de tortura que utilizaba en los interrogatorios, al ser comparados con acciones violentas de ese personaje de las películas del lejano Oeste.

Su primera multa la recibió en 1973 por torturar al profesor de la Universidad Complutense y militante izquierdista Enrique Aguilar Benítez de Lugo, luego catedrático de Fisiología de la Universidad de Córdoba, detenido durante una manifestación el 1 de mayo cerca de la madrileña plaza de Antón Martín. Un año después González Pacheco fue condenado junto a otros tres policías a un día sin empleo y sueldo por malos tratos y coacciones al entonces estudiante de Ciencias Políticas y hoy periodista Francisco Lobatón, quien fue encarcelado y después se vio obligado al exilio en Suiza.

Permaneció en la Brigada Político-Social hasta su disolución en 1976 y un año después intervino personalmente en la investigación de los secuestros por parte de los Grapo del teniente general Emilio Villaescusa y del presidente del Consejo de Estado, Antonio María de Oriol y Urquijo. En el verano de ese mismo año el ministro del Interior, Rodolfo Martín Villa, le concedió la medalla de plata al mérito policial, y dos años después fue citado a declarar en el sumario por el asesinato de cinco abogados laboralistas del bufete del número 55 de la calle Atocha, cometido el 24 de enero de 1977.

Tras ello, fue trasladado a la Brigada Central de Información que luego pasaría a denominarse Brigada Especial de Operaciones (Brigada Antiterrorista) pero a mediados de 1981 fue separado de este grupo, lo que se interpretó como un intento por mejorar la imagen de esta sección policial, y fue destinado a la Brigada Central de la Policía Judicial. En la década de los ochenta, ya apartado de la policía, se empleó como jefe de seguridad en varias empresas.

Su nombre volvió a la actualidad el 18 de septiembre de 2013, cuando la jueza argentina María Servini dictó orden internacional de búsqueda y captura contra él y otros cuatro antiguos miembros de las fuerzas de seguridad franquistas reclamado por un delito de torturas cometido contra trece personas entre 1971 y 1975. Fue a raíz de una querella presentada por opositores franquista.

Ante una posible extradición Audiencia Nacional le retiró el pasaporte y le ordenó presentarse cada semana en sede judicial, pero ya en abril de 2014 la AN rechazó la extradición de González Pacheco, argumentando que dichos delitos de torturas están «ampliamente prescritos», en oposición al razonamiento jurídico de la magistrada Servini.

Este miércoles han vuelto los focos sobre él tras las lágrimas de Pablo Iglesias.

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