También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
FUNDACIÓN ALTERNATIVAS

La Fundación Alternativas ve la calidad de la democracia lejos de ser ideal

La calidad de la democracia española está lejos de ser ideal y aún tiene un amplio margen de mejora, según un informe de la Fundación Alternativas, que señala que la crisis territorial catalana ha afectado "intensamente" al funcionamiento del estado autonómico y ha incrementado las tensiones nacionalistas.

  • Agencia EFE

La calidad de la democracia española está lejos de ser ideal y aún tiene un amplio margen de mejora, según un informe de la Fundación Alternativas, que señala que la crisis territorial catalana ha afectado "intensamente" al funcionamiento del estado autonómico y ha incrementado las tensiones nacionalistas.

El Informe sobre la Democracia en España, que desde hace más de una década elabora la Fundación Alternativas, concede a la democracia española en el correspondiente a 2017 un "suficiente alto" (5,73 puntos sobre 10), que supone una cierta mejora con respecto años anteriores.

Una mejora que la entidad atribuye a la salida de la crisis económica y al final de las políticas de austeridad y los recortes sociales.

De acuerdo con el análisis de diversos especialistas sobre el funcionamiento de la democracia, Alternativas concluye que la crisis territorial en Cataluña constituyó el año pasado un factor nuclear de la situación política española.

Según estudio, el conflicto catalán afectó "intensamente" a las instituciones democráticas y generó un crecimiento de las tensiones nacionalistas y múltiples problemas en el funcionamiento del estado autonómico.

De hecho, apunta, dificultó la aprobación del nuevo modelo de financiación de las autonomías, un "elemento clave" para las comunidades.

La situación en Cataluña también ha dividido a la izquierda española al plantear soluciones diferentes, con Podemos reclamando un referéndum en la línea de los partidos nacionalistas y el PSOE apoyando una reforma constitucional, pero también aceptando la aplicación del 155 de la Constitución tras la declaración de independencia.

Junto al problema catalán, la corrupción es otro de los elementos "más tóxicos y destructivos" para el buen funcionamiento de la democracia, tanto en opinión de los ciudadanos como de los expertos participantes en el estudio.

Pero los datos objetivos prueban que España no tiene un problema de corrupción sistémica, precisa la fundación, que achaca la alta preocupación ciudadana por la corrupción a la notoriedad de los casos.

El informe se centra además en la actividad legislativa, "bajo mínimos" durante 2017 dada la minoría del Ejecutivo, lo que, para la fundación, muestra que el Congreso de los Diputados no está adaptado al nuevo entorno político.

Explica que en los entornos "multipartidistas" del centro de Europa, lo habitual es que los parlamentos tengan más atribuciones para poder influir de manera efectiva en la legislación.

En la función de control, añade, el Congreso ha tenido más flexibilidad que en épocas anteriores, abriendo más comisiones de investigación y reprobando a ministros de manera regular, aunque sin traducción política.

Respecto a los partidos políticos, el estudio señala que la crisis de afiliación y popularidad que les afecta y que se ha intensificado durante la crisis económica, está impulsando una revisión de su funcionamiento y de los mecanismos de democracia interna para hacerlos más atractivos.

En el caso español, las nuevas formaciones consolidadas son especialmente atractivas para los electores jóvenes y de mediana edad, debido al distinto impacto de la crisis y las diferentes respuestas políticas.

"No se trataría solo de una diferencia de puntos de vista, sino también de una serie de factores asociados a la posición socioeconómica y los condicionamientos del ciclo vital", especifica la fundación, cuyo informe también detalla que el "gran interés" de los ciudadanos por la política se satisface a través de las redes.

Lo más visto