También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
'Herrera en COPE'

"Con la advertencia del TC, en Cataluña ya saben a qué se exponen"

El Constitucional ha bloqueado por unanimidad la partida de los presupuestos de Cataluña para el referéndum

  • authors:lista con un numero insuficiente de elementos

"Señoras, señores, me alegro, buenos días...

La actualidad es una macedonia de cosas de las que habría que citar la muerte de Giovanni Sartori. ¿Quién es Giovanni Sartori? Si usted no lo conoce yo le animo que lo hago. Politólogo italiano de más de 90 años. Una de las mentes más diáfanas, más privilegiadas de la Europa de estas últimas décadas; un científico de la política, de la técnica política, de la cultura política, de la ciencia política, que odian por ejemplo los elementos de la ultraizquierda. Si usted quiere conoce a Giovanni Sartori pues no vaya a estudiar a la Complutense de Madrid, por ejemplo, a Políticas. Era el hombre que de forma más lúcida advirtió sobre la autodestrucción de Occidente, de esa paradoja que tienen las sociedades abiertas, que pueden estar muy orgullosas de ser abiertas, pero asimismo se están tendiendo la trampa de su propia autodestrucción. Sartori fue un enemigo del multiculturalismo, de la ambigüedad, de la autocomplacencia, sobre todo del buenismo, que es uno de los grandes males de nuestro tiempo. Es decir, Sartori decía que solo había que ser tolerante con los tolerantes. Un gran enemigo de la democracia directa versus la representativa, esta democracia de referéndums y asamblearia, del populismo, y un gran enemigo de lo que él calificaba como de infantilismo político que asolaba ahora mismo la sociedad moderna. Era un liberal de izquierdas, ateo, un tipo al que había que leer en 'La sociedad multiétnica', sobre todo en el 'Homo Videns', que fue un libro cuya lectura me llenó de satisfacciones. El 'Homo Videns' es el que solo vez, es incapaz de elaborar un pensamiento, de manejar criterios abstractos. Y del homo videns viene del homo cretinus. 

Claro, y esto se ve rápidamente en el infantilismo político de nuestros días. La fotografía ayer de Ramón Espinar no me digan que no es maravillosa. El cuentista este que estaba contra la especulación inmobiliaria y compró un piso para especular, pues estaba contra que se bebiera Coca Cola en el Senado. Pide el boicot a Coca Cola y el tío se le ve bebiendo dos coca colas, no una, para pasar las albóndigas del plato que llevaba en el propio Senado. Esto se llama ser consecuente. La empresa embotelladora parece ser que tiene un conflicto con lso trabajadores y entonces ha decidido Podemos que nadie podemos tomar Coca Cola. Ya puestos, Podemos nos dice lo que tenemos que hacer y lo que no, menos ellos. Esto demuestra la simpleza de estos tipos que es lo que denunciaba Sartori.

En Murcia ya no está Pedro Antonio Sánchez. Ya no está porque se aparta para que no haya, dice él, un tripartito de Ciudadanos, el PSOE y Podemos. Ciudadanos se cobra la pieza y ahora algunos van a comparar situaciones parecidas que pueda haber en otros lugares. ¿Hará lo mismo Ciudadanos con el nuevo alcalde de Granada, el señor Cuenca? ¿Con algún cargo del Gobierno andaluz? ¿O en Andalucía todavía sí vale la presunción de inocencia que no vale en otros lugares?

El Tribunal Constitucional ha suspendido las partidas del presupuesto catalán destinadas a referéndum de la independencia. Y es importante lo que ha dicho el TC porque los magistrados que estuvieron debatiendo sobre este asunto, por unanimidad, a pesar de la renovación, han resuelto pedir a Puigdemont y a todo el Gobierno, uno por uno, con nombre, que se abstengan de iniciar, de informar, de dictar acuerdo alguno sobre partidas presupuestarias impugnadas o de otras. Ya saben a lo que se exponen. El referéndum este que la CUP intensifica la presión ya con propaganda, de prisa, de prisa, tiene que hacerse ya. Será una cosa que convocarán, que el tribunal y por tanto el Gobierno impedirán que se realice y luego qué, ¿otra mamarrachada como el 9-N? ¿Más inhabilitaciones? O, ¿directamente elecciones? Y mientras tanto, mucho dinero gastado. 

Ha sido muy interesante la carta que le ha enviado el alcalde de León, Antonio Silván, a este elemento, a Puigdemont. Porque este, en esta gira de bedeles que suelen hacer estos individuos, llegó a decir en la Universidad de Harvard tuvo el primer parlamento, mucho antes que Inglaterra. Estos le mienten hasta al médico, no le dicen la verdad ni al médico. En unas ocasiones porque son unos ignorantes, en otras porque existe la malvada intención de la tergiversación de la Historia.

La carta de Silván le recuerda que León cuenta, y además lo reconoce la UNESCO, con ser la cuna del parlamentarismo. En la Real Colegiata de San Isidoro, que si no la conocen merece la pena conocerla, es la cumbre del románico, le aconsejo además el panteón real. Una cumbre del románico del siglo XI que se crea sobre las ruinas del templo a San Pelayo. San Pelayo no era don Pelayo. Era un niño, Pelayín, cordobés que fue víctima de Abderramán III, defendiendo su integridad, su virginidad y su religiosidad, fue martirizado. Entonces se lo llevaron desde Córdoba hasta León y allí, Sancho I de León -Sancho el Craso, que imagínense ustedes cómo se pondría Sancho para que le llamaran así-  monta ese templo que es arrasado por Almanzor y, después de que haya sido arrasado por Almanzor, llega Alfonso V el Noble y lo reconstruye.

Pero es que Alfonso IX, en ese claustro de San Isidoro, esa cumbre del románico, crea las primeras Cortes. Estamos hablando de 1.188. Las primeras cortes con presencia de representantes del pueblo, también de la nobleza y del clero. Y oiga, deciden en aquellas Cortes cosas tan importantes -1.188 eh- como la inviolabilidad de los domicilios, la inviolabilidad del correo, el deber del Rey de convocar a las Cortes para declarar la guerra o paz, deciden proteger a los ciudadanos de los abusos de los nobles. Y entonces en Cataluña no había Parlamento. Después de ese parlamento leonés llegó el de Aragón y después llegó el de Inglaterra. En Cataluña hubo un asomo casi cien años después en La Suda, en Lérida. ¡Casi cien años después! Así que la realidad, como dice Antonio Silván, es una por mucho que planteamientos oportunistas quieran decir otra cosa. Pero es que estos mienten hasta dormidos.

Y por demás, presupuestos presentados, las cifras del paro razonables. ¿Sabe usted cuánto cuestan las pensiones de todo lo que gasta el Estado? Cuatro euros de cada diez. ¿Usted cree que a largo plazo son sostenibles? Porque aquí cada día vivimos más, ganamos más en las pensiones y los que tienen que mantenerlas son jóvenes trabajadores que cada día son menos y, por cierto, con salarios más bajos. Hay algo que no cuadra, no sale. ¿Qué estado del bienestar queremos? ¿Va a ser suficiente la solidaridad intergeneracional? ¿Habrá que cargar vía fiscal? ¿Habrá que capitalizar de forma individual? Al problema de las pensiones habrá que dedicarle más de una pensada".