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Su historia en COPE

"Nos enteramos por un vecino que trapicheaba con cannabis"

Proyecto Hombre. Foto: proyectohombre.es
Proyecto Hombre. Foto: proyectohombre.es

Raúl y María, son los padres de Raúl de 18 años, juntos llevan tres años luchando en un infierno que se llama Cannabis.

Raúl y María, son los padres de Raúl ahora tiene 18 años, pero llevan tres años luchando en un infierno que se llama Cannabis. Esta madre cuenta que “Raúl era un hijo buenísimo, chico alegre, muy optimista, muy divertido, se le daban genial los deportes yo me apoyaba muchísimo en él, no había problemas de ningún tipo”. Pero eso cambió empezó a faltar a clase, empezaron las expulsiones del instituto, la agresividad en casa, los golpes a las puertas cuando se le recriminaba. “Nos enteramos por un vecino que trapicheaba con cannabis, nos advirtió él y esto supuso un disgusto muy grande” cuenta su padre que ahora reconoce no supo reaccionar como debería. “Sacamos la autoridad, yo le chillaba, le gritaba y eso no servía para nada, hasta que alguien nos dijo que acudiéramos a Proyecto Hombre”.

En este centro de Madrid llevan un año en tratamiento. “Al principio no quiere venir, acudimos sólo los padres y nos dan algunas pautas que vemos que funciona con el tiempo. Esto provoca una reacción en él que al final tiene que venir y empiezan a trabajar a nivel personal, con terapias de grupo, nosotros también con otros padres que están pasando por lo mismo, no te encuentras tan solo”

Raúl padre recuerda que lo habían probado todo con psicólogos que trabajaron con toda la familia, porque los hermanos también sufren en esa atmósfera irrespirable en la que se convierte el hogar. Pero es aquí donde las cosas se empiezan a arreglar.

Raúl, reconoce su madre, tocó fondo. “Era un zombi, entraba y salía constantemente pero era un trapo”. Llegó a manifestarles su intención de quitarse la vida. Toda esta historia se corresponde con la realidad de miles de familias porque es un esquema muy habitual que se repite en los hogares donde chavales cada vez más jóvenes consumen asiduamente cannabis. Empiezan cada vez más pronto con 13 ó 14 años. La mayoría se enfrentan al fracaso escolar, presentan brotes psicóticos.

Proyecto hombre recuerda que el rango de edad de chicos atendidos en 2015 es de 14 a 24 años. Las mujeres son el 25% de las personas tratadas lo que, dicen, demuestra la idea de que es de las sustancias socialmente más aceptadas como el alcohol y el tabaco. No existe un perfil familiar aseguran los expertos Mercedes Rodriguez es Psicóloga y Directora General del Proyecto Hombre en Madrid asegura que “el 84% de los jóvenes atendidos vienen de una estructura familiar estable, no se trata de familias desestructuradas. Estamos en una sociedad donde se pasa menos tiempo con los niños, somos mas ajenos a los que les pasa, los padres se quitan la razón, no ponemos límites, no hay consecuencias y eso no es positivo, la inconsistencia en que determinados actos tengan consecuencias. Es un tema muy complejo que afecta todos”.

María cuenta que Raúl comenzó fumando porros con los colegas, viendo como padres de sus amigos les dejanban fumarlos en casa “esto es un infierno, se convierte en un problema y del porro en el parque porque no pasa nada se llega a esto. Nostros pensábamos pero si esto de Proyecto Hombre es para drogadictos, esto no nos está pasando, no es real. Y cuando los asumes y te enfrentas a ello es cuando puedes resolverlo”

Mercedes Rodriguez apunta “el consumo de cannabis es serio tiene una consecuencias serias, que pidan ayuda lo antes posible para que todo quede en consumos experimentales, son jóvenes y pueden salir a delante hay que educar al núcleo familiar para saber como establecer límites o normas".

Después de un año de tratamiento esta familia empieza a ver la luz. “Ahora Raúl empieza a ser el chico que era antes de fumar cannabis” y ve la situación por la que pasan sus amigos ajenos al problema. “Lleva limpio desde enero”, los análisis que le hacen en Proyecto hombre cada semana así lo demuestran y tiene trabajo. “Los estudios eran nuestra prioridad pero ahora la vida de mi hijo está por encima de todo” recuerda María. Raúl tiene mucha suerte de tener estos padres.

Los tratamientos que Proyecto hombre lleva aplicando desde hace más de 30 años funcionan como en Raúl. Se aplican en los 27 centros que tienen en toda España atendiendo a más de 16.600 personas al año.

"Nos enteramos por un vecino que trapicheaba con cannabis"

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