También en directo
Ahora en vídeo

Línea Editorial

  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
Línea Editorial

El sentido de un pacto anticorrupción

Ciudadanos ha sacado rédito de enarbolar la bandera de la regeneración democrática en un momento convulso, azotado por numerosos casos de corrupción en diversos partidos. Lo que sucede es que el partido naranja se debate entre el exceso de celo en la exigencia de responsabilidades, la necesidad de ser coherente a la hora de pedir lo mismo a unos y a otros, y la contradicción que recogen algunas de sus mismas propuestas contra la corrupción. Cuestionado ya seriamente cuando no pidió la misma ejemplaridad a sus socios de gobierno en Andalucía, vuelve a surgir la polémica ahora con el caso del presidente de Murcia, Pedro Antonio Sánchez. El pacto de investidura con 150 puntos exigidos por Ciudadanos recoge que un cargo público debe dimitir en el momento de su imputación formal. Sin embargo en la proposición de Ley Integral de Lucha contra la Corrupción, que defiende en el Congreso, fija el criterio para exigir la dimisión en el momento en que sea firme la resolución de apertura de juicio oral. Son dos momentos procesales distintos entre los que pueden pasar varios meses, e incluso puede suceder que la Justicia decida finalmente no abrir juicio oral. No sería la primera vez que, una vez pasada la llamada pena de telediario, un caso como el de Murcia quedara archivado. Estamos ante una prueba de fuego para los pactos anticorrupción, porque no parece razonable ni prudente actuar en busca de la ejemplaridad para terminar cometiendo una grave injusticia.