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Con unos índices de no reincidencia en torno al 80%

Más de 200 menores infractores con problemas de convivencia atendidos en el grupo educativo para la reinserción

Un total de 208 menores infractores con problemas de convivencia en el ámbito familiar o educativo han sido atendidos, desde su puesta en funcionamiento, en los grupos educativos para la reinserción y socialización con los que cuenta la Junta en Jaén. En concreto, el primero que se creó en 2003 fue la casa residencia “Miguel Magone”, que gestiona la Fundación Proyecto Don Bosco y que dispone de ocho plazas, actualmente ocupadas por menores procedentes de los juzgados de Menores de toda Andalucía. Asimismo, desde el año 2016 la capital cuenta con el grupo educativo femenino “Inuka” gestionado por la Asociación IMERIS, también con 8 plazas.

La metodología se basa en una atención global, intensa e individualizada dentro de un contexto social estructurado y normalizado, buscando soluciones a las carencias o excesos que tanto desde el punto de vista psicológico como de su conducta han llevado al menor ante el juez. “El objetivo es proporcionarle un entorno socioeducativo en el que pueda desarrollar sus aptitudes y habilidades que faciliten su adaptación y reinserción a la sociedad. Todo ello, en un contexto familiar de convivencia tanto en la casa como con relación a su familia, con la que se trabaja un proceso de readaptación mutua progresiva.

Actividad en la casa residencia

El organigrama de la casa residencia con grupo educativo masculino lo componen un conjunto de expertos psicólogos y educadores, concretamente, un director, un psicólogo, un trabajador social, siete educadores y una “madre educadora”, mientras que en el caso del femenino trabajan una directora, una psicóloga, un trabajador social y siete educadoras. Además de las actividades que se desarrollan en el recurso (talleres educativos, convivencia reglada, seguimiento permanente de toda índole, etcétera), los menores llevan a cabo su vida cotidiana integrados en la comunidad, en sus centros de estudios o de formación y empleo, siempre con la supervisión de sus educadores, y por supuesto, bajo la permanente supervisión y control del Servicio de Justicia de la Delegación del Gobierno, el juzgado y la fiscalía de Menores, a los que se les envía informes de seguimiento y de incidencias.

La inmensa mayoría de los menores que cumplen medidas judiciales de convivencia con grupo educativo, ha cometido delitos relacionados con la violencia doméstica (agresiones, insultos o amenazas graves en el entorno familiar), por lo que se ha convertido en un recurso especializado en este tipo de perfiles. Además, supone un porcentaje dentro del total de delitos de menores que no desciende. “Como consecuencia de la demanda de las fiscalías y juzgados de menores, la Junta de Andalucía ha respondido ofreciendo en la provincia de Jaén el nuevo centro residencia femenino que ya ha cumplido año y medio, y que se suma a los otros 18 que hay en toda Andalucía con 152 plazas en total”, ha enfatizado la delegada, que ha justificado que esta demanda obedece a los buenos resultados del trabajo que se está haciendo.

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