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Fútbol | Celta

El presidente del Celta da por roto el acuerdo para la concesión de Balaídos

El Celta de Vigo sigue enfrentado al Ayuntamiento de la ciudad por la construcción de la ciudad deportiva del club en Mos. Este lunes el presidente del Celta ha amenazado con llevarse el equipo de la ciudad y ha retado al alcalde Abel Caballero. "Una vez ya dije que no nos íbamos de Vigo, que nos echaban. Y me reafirmo en esa teoría".

 
  • EFE

El presidente y máximo accionista del Celta de Vigo, Carlos Mouriño, aseguró este lunes que el club y el ayuntamiento de la ciudad "ya no van de la mano" pues, a su juicio, el alcalde Abel Caballero rompió el acuerdo por el que la entidad que lidera aceptaba la concesión de Balaídos si no se "entorpecía" la construcción de la ciudad deportiva en Mos, corporación colindante.

"En diciembre llegamos al acuerdo de que aceptaríamos la concesión si el Ayuntamiento no se entrometía en la ciudad deportiva y ahora se rompe sin decir por qué. ¿Quién? El de siempre", dijo Mouriño en alusión al regidor socialista, al que pidió que no hable del Celta "en el nombre de Vigo".

"No sé si las relaciones con el ayuntamiento están rotas, pero sí que están tremendamente dañadas, muy dañadas, porque nos consideramos muy ofendidos. El alcalde ha querido echarnos a la ciudad encima, y eso es gravísimo. Una vez ya dije que no nos íbamos de Vigo, que nos echaban. Y me reafirmo en esa teoría", apostilló.

En una comparecencia ante los periodistas, en la que no aceptó preguntas sobre la actualidad deportiva del Celta, desveló las condiciones estipuladas para la concesión del estadio municipal de Balaídos: 880.000 anuales durante 50 años.

"El Celta aceptaba la concesión de Balaídos si el Concello no se entrometía en la ciudad deportiva. Fue un acuerdo hecho ante 300 vigueses", puntualizó Mouriño, quien insistió en que el Celta no le cuesta "ni un euro" a la ciudad: "Quisimos enraizar el club a Vigo, lo hemos demostrado con la construcción de la nueva sede. Queremos hacer cosas en Vigo y por Vigo. El problema es que no nos dejan".

"Le pese a quien le pese, y le va a pesar mucho, el proyecto de Mos se hará. No quiere que crezcamos, que hagamos nada, solo que estemos supeditados a lo que él quiera", dijo el máximo accionista del Celta, otra vez refiriéndose a Caballero.

Lamentó, asimismo, que lo que se le negó al Celta -la construcción de un centro comercial- se le está dando "a otros" -en la ciudad está prevista la construcción de varios centros comerciales, uno de ellos el de Porto Cabral, muy cerca de donde el club vigués quiere levantar su ciudad deportiva en Mos-.

La concejala de Urbanismo en el Ayuntamiento de Vigo, María José Caride, ha negado este lunes una motivación política en las alegaciones presentadas a la modificación del plan general de Mos respecto a la parcela elegida para la nueva Ciudad Deportiva del Celta, que prevé albergar un centro comercial.

Caride ha comparecido en rueda de prensa después de que lo hiciera el presidente del Celta, Carlos Mouriño, para justificar la presentación de dichas alegaciones, que se apoyan, ha dicho, en el criterio de técnicos municipales.

La edil de Urbanismo ha ofrecido "mano tendida" al Celta "para solventar todas las cuestiones donde haya discrepancia y donde se puedan resolver problemas de legalidad", ha dicho.

Ha recalcado que las alegaciones se han presentado en el momento en que la corporación viguesa tuvo conocimiento del proyecto, al publicitarlo la Xunta durante el periodo de exposición pública, y ha añadido que han actuado así "por lealtad institucional" y para "defender los intereses" de la ciudad.

"Si advertimos un problema y no lo comunicamos, no estaríamos siendo leales", ha esgrimido Caride, que ha aludido a perjuicios a la actividad comercial y al transporte, así como a la necesidad de obras para el abastecimiento de la ciudad deportiva y el centro comercial que tendría que acometer el Gobierno vigués. Todo ello, ha abundado, "sin contrapartidas" para Vigo, como, por ejemplo, el cobro del IBI.

A ello ha añadido problemas de encaje legal, pues entiende que no ha lugar al cambio de calificación de 120.000 metros cuadrados de suelo de protección forestal para uso comercial.

Caride ha enfatizado que "la primera preocupación" del presidente del Celta "no debe ser un centro comercial sino la ciudad deportiva", en cuyo caso la entidad celeste tiene la "mano tendida" por parte del Gobierno local. Algo que, ha afirmado, Carlos Mouriño "sabe", como también cuáles son los procedimientos para construir una superficie comercial.

"O eres propietario de un suelo clasificado o promueves una actuación o te presentas a un concurso. Esas son las vías", ha enumerado Caride, quien ha pedido "respeto" a las opiniones e intereses de todas las partes, siempre "dentro de la legalidad y atendiendo a intereses deportivos, no a intereses espurios".

Para eliminar "debates estériles" sobre dónde debe jugar el Celta, "lo mejor", ha afirmado Caride, es reducir el aforo del campo de la nueva ciudad deportiva del segundo equipo celeste, que con solo las tres gradas diseñadas tendría una capacidad para 11.000 espectadores frente a los 4.500 de las actuales instalaciones.

"A nada que se amplíe" con una cuarta grada y se mejoren las tres proyectadas, el aforo de ese campo en Mos se elevaría a unos 20.000 espectadores, ha recalcado la concejal de Urbanismo, quien ha añadido que "defender a Vigo es decidir que el Celta siga jugando en Balaídos".

"Si el Celta decide legítimamente ir a jugar a Mos, no tenemos más que decir. Si prefiere hacer su ciudad deportiva en Mos, lo puede hacer", ha admitido Caride, quien ha dicho sentirse "pasmada por la cantidad de cosas incorrectas" que dijo Carlos Mouriño en la rueda de prensa del mediodía. Entre ellas, "que tienen un aval de la Xunta", en cuyo caso ha instado a "que lo muestren". 

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