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'FIN DE SEMANA'

'Sheroes', una voz contra los ataques con ácido a mujeres en la India

En la India este tipo de ataques es mayoritario, pero no está recogido de manera específica en su Código Penal. Se calcula que se pueden llegar a dar 1.000 situaciones al año

 
  • Redacción

La cafetería de Sonia se llama Sheroes Hangout y es también el nombre de un corto documental nominado a los próximos premios Goya cuyo director es Carlos Caro, que ha estado presentándolo en 'Fin de Semana'. Este trabajo quiere dar visibilidad a la situación de las mujeres en la India para erradicar los ataques con ácido. Según Acid Survivors & Women Welfare Foundation, las víctimas pueden alcanzar las 1.000 mujeres al año.

ESCUCHA LA ENTREVISTA A CARLOS CARO, DIRECTOR DE SHEROES

Sonia es una joven de ese país. Quería ser azafata. Tenía 19 años cuando su imaginación volaba hacia esa dirección. Cinco litros de ácido acabaron con su sueño, con su ojo izquierdo y con la tersa piel que lucía a esa edad. Dos hombres la rociaron con ese ácido. Les había mandado un vecino de Sonia por venganza.

El hombre se quería vengar de ella porque había pasado una noche en la cárcel. ¿Por qué? Le había dado a Sonia un teléfono como regalo y en realidad lo había robado. Ella no engañó a la policía cuando le preguntaron quién se lo había dado. Con la desfiguración de su cara pagó el precio de su sinceridad. Ahora Sonia tiene un negocio en Agra (India) junto a varias supervivientes de ataques de ácido. "En aquel momento solo tenía una cosa en la cabeza: he de demostrarles que se equivocan. Mi vida no ha acabado", dice Sonia.

Por su parte, Rupa Saa es diseñadora. Ella también sufrió un ataque con ácido en la India, un tipo de violencia contra las mujeres demasiado habitual en ese país. "Ahora ya soy capaz de confeccionar vestidos, puedo alcanzar mi sueño. Me llaman la diseñadora Rupa", cuenta la joven.

Ritu Saini soñaba con representar a la India en voleibol y ella también fue rociada con ácido. "Jugué hasta en la Liga Nacional, pero tuve que abandonarlo tras el ataque porque perdí mi ojo izquierdo. También me encantaba pintar. Ahora estoy aprendiendo dibujo y espero ser una pintora de éxito en el futuro", explica Ritu.

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