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Euroliga | Final Four

El Fenerbahce domina de principio a fin y deja al Real Madrid sin 'La Décima'

El Real Madrid se ha visto superado en todo momento por el Fenerbahce y los de Laso han ido a arreones hasta caer finalmente por (84-75). El equipo blanco luchará por el tercer y cuarto puesto contra el CKSA el domingo a las 17h.

Fenerbahce v Real Madrid, Final Four 2017
| ANTONIO BRONIC | Reuters

El Fenerbahce jugará la final de la Euroliga ante el Olympiacos al derrotar al Real Madrid por 84-75, en un partido en el que sólo Sergio Llull estuvo a la altura de las circunstancias, ayudado por Jaycee Carroll en la segunda parte y cuando ya era tarde para evitar la debacle del equipo.

El Real Madrid llegó tarde al partido. Es, prácticamente, la mejor explicación posible al horrible comienzo del equipo, en el que sólo Sergio Llull llegó puntual.

El base menorquín anotó 11 de los 13 puntos de los madridistas en el primer cuarto, que finalizó con 21-13 para los locales del Fenerbahce.

No tardó el equipo otomano en adelantarse en el marcador. El Madrid estaba desbordado en defensa y sin puntería en el ataque, con lo que las desventajas fueron la consecuencia lógica, 9-2 (min.3.20) y 14-7 (min.5), hasta el 21-13 referido.

El segundo cuarto aún comenzó peor, con el Real Madrid seco en ataque durante los cuatro primeros minutos. Trey Thompkins y desde la línea de personal fue el que rompió con el maleficio, tras un 5-0 inicial que presagió el desastre.

Fue en el minuto 15 cuando por fin llegó el conjunto blanco al partido. Un triple de Randolph abrió, otro de Llull y otro más de Thompkins estrecharon el marcador hasta un 26-24 (min.15.45).

Con fallos, con aciertos, con otras opciones, además de Llull, el Madrid comenzó a jugar y a competir, pese al contratiempo que sufrió Randolph en el minuto 18 (35-27) con un fuerte golpe costal en una caída.

Hasta el descanso, el equipo español niveló el marcador (23-21) en los segundos diez minutos, pero se fue a vestuarios con diez puntos de lastre, 44-34.

Bogdan Bogdanovic y Jan Vesely, con 10 puntos cada uno, fueron indefendibles por momentos y Nikola Kalinic también hizo su trabajo a la perfección.

Con Randolph de nuevo en pista, el Real Madrid intentó retomar sus planes iniciales y reforzar una defensa que se pensó dura y efectiva y que prácticamente no existió en los primeros veinte minutos.

Pero tras una mejora inicial, el juego madridista volvió a adolecer de una falta de puntos casi total. Un triple inicial pareció ser el inicio de algo, pero un nuevo parcial en contra de 8-0 hasta el minuto 25 (52-37), volvió a poner contra las cuerdas a un Real Madrid irreconocible en ataque, sin puntos y sin opciones claras.

Dos triples consecutivos de Jaycee Carroll obraron a modo de recuperación para el equipo, 52-43, aunque el equipo siguió en la UCI, con un mal pronóstico vital, tras acabar el tercer cuarto con 63-50.

El inicio de los últimos diez minutos no fue demasiado positivo para un Real Madrid que pareció estar al borde de arrojar la toalla, pero que en cambio tiró de orgullo para no salirse del partido, 68-60 (min.34).

Ya con la heroica como una solución posible, los de Pablo Laso intentaron agotar sus pocas opciones, mientras que Zeljco Obradovic, entrenador del Fenerbahce tiró de experiencia para, con continuos cambios, ir enfriando el partido y cercenar de raíz las muy pocas posibilidades del rival.

Ekpe Udoh, Bogdan Bogdanovic y Bobby Dixon acabaron de enterrar a un Real Madrid que falló en casi todo en el día más importante de la temporada y en el infierno turco, que no fue tan fiero como se presumió porque ni siquiera fue necesario.

A tres minutos para el final, el 77-64 fue ya el lacre definitivo para una derrota anunciada desde el inicio y que se materializó por 84-75.

El domingo queda la penitencia del tercer puesto ante el CSKA Moscú (17.00 CET). La Décima tendrá que esperar.



Vassilis Spanoulis 'resucitó' en el último cuarto de la semifinal ante el CSKA Moscú para liderar a su equipo, vencer por 78-82 y meter a los griegos en la Final a Cuatro del próximo domingo.

El Olympiacos, que consiguió ponerse por delante en el marcador por primera vez en el partido en el minuto 38 (73-74), volvió a repetir -como en 2012 y en el mismo escenario- la gesta de derrotar a un CSKA teóricamente superior, esta vez con un Spanoulis que anotó 10 puntos decisivos en el último cuarto.

Los rusos tuvieron una mejor puesta en escena que el Olympiacos. Su dureza defensiva les permitió una mejor transición en ataque y obtener las primeras ventajas (7-2, min. 2.10) mientras que los griegos echaron al traste todo el trabajo con una mala puntería en ataque.

Pese a terminar el primer cuarto con un pobrísimo 25 por ciento en canastas de 2 (3 de 12) y un aún peor 1 de 7 en triples, su dominio en el rebote defensivo le permitió sobrevivir ante un CSKA más sólido, aunque no con mucho más acierto, 50 por ciento en canastas de 2 (4 de 8) y un 1 de 3 en triples.

Al final del primer periodo el 18-12 reflejó la situación con bastante realidad.

En la continuación todo transcurrió por los mismos derroteros, hasta que Milos Teodosic, con dos triples consecutivos, comenzó a enseñar la boca, y los colmillos, del lobo estepario ruso a un Olympiacos que luchaba, con más ganas que acierto, por aferrarse al partido al precio que fuera.

Un tercer misil del base serbio, 40-27 (min.19) puso la máxima diferencia para los rusos hasta ese momento del partido. El Olympiacos se salvó, sobre la campana con un triple in extremis, a lo Sergio Llull, de Vangelis Mantzaris, que permitió a los de El Pireo irse a vestuarios con un 40-33 mucho más asumible.

Los griegos subieron el pistón en la continuación aumentando su presión defensiva, lo que les permitió acercarse a 4 puntos (44-40, min. 22 y 48-44 min. 24), pero el mayor fondo de armario del también griego entrenador del CSKA Dimitrios Itoudis le permitió restaurar la situación y que la ventaja rusa se estabilizara en torno a la decena de puntos, 55-46 (min.26.30).

Teodosic y Nando de Colo tomaron el mando anotador de los rusos, mientras que Georgios Printesis se quedó demasiado solo en el ataque griego ante la 'sequía' de Vassilis Spanoulis.

Para empeorar las cosas, Printezis fue al banquillo (min.28.30) por cuatro personales, pero dos triples finales de Agravanis y Mantzaris volvieron a dar vida a Olympiacos, 64-60.

La presión griega en el cuarto de la verdad hizo que el marcador se estrechase hasta un 65-64 (min.32.45) y que Spanoulis consiguiera el empate a 69 (min.35.30), después de sufrir un tapón de campeonato en los minutos anteriores.

Spanoulis apareció en el momento decisivo para sostener a su equipo (71-71, min.37) y para ser el autor de un triple -una auténtica puñalada-, que permitió al Olympiacos ponerse por delante, por primera vez, en el marcador (73-74) a falta de 2 minutos.

CSKA cayó en barrena en esos dos minutos, al tiempo que el Olympiacos emergió como un misil para meterse en la final. Los dioses atenienses aparecieron de nuevo.


FICHA DEL PARTIDO

78 - CSKA Moscú (18+22+24+14): De Colo (16), Jackson (12), Vorontsevich (2), Kurbanov (2) y Hines (8) -equipo inicial-, Teodosic (23), Augustine (6), Fridzon, Higgins (6) y Khryapa (3).

82 - Olympiacos (12+21+27+22): Spanoulis (14), Milutinov (5), Printezis (14), Papanikolaou (14) y Mantzaris (12) -equipo inicial-, Green (8), Birch (4), Young, Papapetrou (3) y Agravanis (8).

Árbitros: Daniel Hierrezuelo (ESP), Damir Javor (SLO) y Robert Lottermoser (ALE). Sin eliminados.

Incidencias: Partido correspondiente a la primera semifinal de la Final a Cuatro de la Euroliga de baloncesto disputado en el Sinan Erdem Dome de Estambul ante 13.697 espectadores.

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