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Con Basket sí hay paraíso

El factor Kawhi en la final de la Conferencia Oeste

Kawhi Leonard
Kawhi Leonard , lesionado ante Golden State | Kyle Terada

Resultó conmovedor, en pleno huracán de los guerreros enfurecidos de Oakland, después de haber liderado el primer partido de la final del Oeste San Antonio Spurs por 25 y perder a su mejor hombre, Kawhi Leonard, San Antonio batallaba con un quinteto de circunstancias.

El general Popovich fue rotando sus piezas, parecía no importar el currículo y la edad de cada uno de los jugadores que iban desfilando, alguno de ellos un rookie como Dejounte Murray, o un jugador que se ha inventado como Jonathon Simmons y que está siendo una de las sensaciones de este playoff, sustituyendo como titular incluso ya en un partido a la estrella Kawhi Leonard, o sin ir más lejos Anderson, un jugador que no sabemos si tendría oportunidades en otra franquicia NBA. 

Los Spurs aguantaban un ritmo frenético impuesto por los Warriors, que tuvieron que remontar una desventaja salvaje y despertar de golpe de su siesta de una semana a la espera de rival, clasificados como estaban con tanta antelación para la final del Oeste.

Se habían encontrado a una apisonadora nada más empezar el partido y no sabían como había sido. Para cuando quisieron darse cuenta, los Spurs de Pau Gasol le estaban dando una auténtica paliza. 

Era como si los Spurs llevaran un rato jugando, y los Warriors entraran de pronto a un partido, fríos y sin ritmo. Estaban en otro mundo, mientras San Antonio sorprendía golpeando una y otra vez, y les cerraba perfectamente los caminos hacia su aro. Ni tiros cómodos ni un equipo suelto. Si tenemos en cuenta que Green era superado por los hombres altos de San Antonio, Aldridge y Gasol, que Curry tardó en calentar, que Durant también, que Klay Thompson está ausente hasta que suene el despertador (y entonces será terrible), que Iguodala está mermado físicamente, y que los Spurs estaban lanzados, entonces se entiende.

No se llega por casualidad 20 años seguidos a los playoffs de la NBA, no se disputan diez finales de la conferencia Oeste en los últimos 20 años por azar. No hay casualidades en el deporte, San Antonio resulta conmovedor porque su plan siempre pasa por hacer un equipo, podrá disponer de su trío histórico sobre el que construyó su leyenda, Parker,Ginóbili, Duncan, o podrá estar en otra era como la actual, la post Duncan, y jugar de otra forma, pero siempre como un equipo.  Incluyendo nuevas piezas, fabricando nuevos talentos.

En San Antonio los jugadores no son más importantes que el plan, nadie está por encima, el líder es el entrenador, no una estrella.

La NBA siendo como es una liga de jugadores, en la que los jugadores son el alma razón de ser y muchas veces el gen ganador de una franquicia, tiene también equipos como San Antonio. Popovich moldea pequeños líderes de campo, no banderas. Con Popovich aparecen mariscales de campo, gente que ejecuta el plan del general, líderes de pico y pala, Duncan, Ginóbili, Parker, ahora Kawhi Leonard, Lamarcus Aldridge, Pau Gasol. Todos al servicio del plan de equipo. Aldridge difícilmente soltará un exabrupto, o se encarará con Popovich, qué decir de Kawhi Leonard, ese ejecutor silencioso moldeado palmo a palmo, día a día, por su entrenador en San Antonio. 

Un líder puede recibir una sonora bronca por no interpretar bien el plan de juego, lo vivió Pau Gasol en la serie ante los Houston Rockets.  Pau, que ha tenido entrenadores de todo tipo, ya sabe cómo se las gasta un entrenador que le ha querido en una edad madura, y que sabe que el plan trazado es uno de los caminos que le quedan para un tercer anillo. No debe ser fácil a según qué edad en las pistas de baloncesto aguantar un broncazo así, sólo si antepone el objetivo trazado, ganar por el camino marcado.

Podrán gustar más un año que otro, podrán hacerlo mejor un año que otro, pero siempre vuelven, los Spurs siempre están ahí, incluso con 39 años Manu Ginóbili es capaz de aguantar el frenético ritmo NBA, cuidando sus minutos, dando lo mejor como está dando en este playoff, su físico nos revela que Ginóbili estaba preparado para este playoff, no digas que el último, no te atrevas.

Los Spurs, de ritmo más lento que sus dos últimos rivales, Rockets y Warriors, con un puñado de secundarios desconocidos, con líderes de edad avanzada como Pau y Ginóbili, con un tirador en horas bajas Danny Green (ahora felizmente recuperado), con una de sus estrellas lesionada, Tony Parker, y con dos estrellas que dominan mejor el arte de percutir que de pasar, como Leonard y Aldridge, parecían erróneamente carne de cañón, primero de unos Rockets que iban lanzados. Llegados a la hora de la verdad, los cohetes no despegaron por falta de propulsión, y era San Antonio quien arrasaba a su rival en el sexto partido en Houston.  San Antonio siguió a su ritmo, Houston se quedó a años luz del suyo.

Llegados a la final del Oeste, el primer duelo ha ofrecido todo lo que puede tener una final: canastas vibrantes, alternativas, palizas, remontadas, acciones brillantes, defensas asfixiantes, ritmo frenético, héroes inesperados, estrellas brillando, y ...también lesiones.

La cuestión en el mundo NBA ahora mismo es si el pívot de los Warriors, el georgiano Zaza Pachulia hizo lo posible para que Kawhi Leonard resultara lesionado.

Kawhi Leonard se había torcido el tobillo él solo, al pisar a un compañero suyo de banquillo tras una canasta en la esquina. Mayor infortunio imposible, pero la estrella de los Spurs (que promedia en este playoff 27 ptos, 7 rebotes y 4 asistencias) pudo continuar aunque dolorido. Sucedió que instantes después, en un tiro de nuevo desde el costado, trataba de puntearle el pívot local Pachulia.

Su brazo en alto no llega a molestar a Kawhi, pero en lugar de frenarse Pachulia da otro paso y mete su pie bajo el rival. Leonard volvía a doblarse el tobillo y esta vez ya no podría continuar y además se perderá el segundo encuentro (ya veremos si alguno más o no).

La imagen ralentizada acusa a Pachulia, pero una imagen a ritmo real es interpretable, es inercia o pudo evitar ese paso que siempre compromete al jugador en el aire.  Acciones de este tipo las han sufrido diferentes jugadores, Kobe Bryant entre otros, ¿fue intencionada la acción de Pachulia? 

Con +23 en el momento de resultar lesionado, los Spurs iban a acabar perdiendo el partido. Nos encontramos pues ante un factor capital en la final del Oeste, el factor Kawhi condiciona en doble sentido la final del Oeste, primero porque si ya es difícil para los Spurs derrotar a los Warriors con su mejor hombre, con su ausencia en algunos partidos la misión parece una odisea. Y en segundo lugar el factor Kawhi marca la serie en lo emocional, si fue intencionada o no la acción de su rival. Lógicamente Popovich la hará servir para tratar de desequilibrar a su rival y convertir El Álamo en un fortín. Pachulia se ha defendido, y sus compañeros también, y la polémica alimentará la serie.  Por ahora la ausencia de Leonard le ha costado el primer punto a los Spurs, y aun con su alero en la cancha nunca sabremos qué hubiera sucedido, la cuestión es que ganaban de paliza.

En definitiva la final del Oeste tiene ya de todo, y no ha hecho más que empezar. La intensidad del encuentro, el ritmo de vértigo de los Warriors en la segunda mitad a toque de corneta, ante unos Spurs defendiéndose con todo lo que tenían, resultó sobrecogedor.

Al ritmo que jugaron los Curry, Durant, Green etc en la segunda mitad, San Antonio no puede con ellos. Pero los Spurs tienen su propio entrejuego, en el que superan a los de Oakland, su juego entre pívots Aldridge-Gasol es superior, y San Antonio domina algo que ningún otro equipo tiene a tan alto nivel, el tiro de media distancia.

En plena era del triple, mientras los Warriors abren el campo en un duelo de largo alcance, los Spurs (aun teniendo triplistas como Mills, Green, Gasol, sí Gasol), son capaces de responder con el medio alcance a la perfección, en el que tiene verdaderos especialistas, Leonard, Aldridge, Gasol, Ginóbili (el ausente Parker), Simmons, el joven Murray. La cuestión será a partir de ahora, cuánto puede emplear Popovich a Leonard, y qué hará si no le tiene para derrotar a un rival temible.

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