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¿Qué pasa cuando haces ministros a jueces?

La primera vez que un partido quiso hacer fichajes del sector judicial, el PSOE en los comicios del 93, no trajo los resultados esperados.
 

 

Una de los aspectos que puede destacarse del Gobierno de Pedro Sánchez es la fuerte presencia de pesos pesados del mundillo judicial. Por la fiscal Dolores Delgado, la magistrada Margarita Robles y el juez Grande Marlaska, en tres ministerios diferentes. 

La presencia de jueces en política siempre ha dado que hablar y, si hubiera que ponerle fecha, sería en las elecciones generales de 1993. El Partido Socialista de Felipe González debía combatir la imagen de partido de la corrupción de la que era objeto por escándalos como el caso Juan Guerra, los Fondos Reservados o el caso Filesa. Por ello, González quiso fichar a jueces. Entre ellos, el juez Ventura Pérez Mariño de la Audiencia Nacional (que había participado en juicios como el que juzgó a ultra Ynestrillas) y que ocuparía un puesto relevante en las listas por Galicia. Pero el fichaje estrella fue el juez instructor Baltasar Garzón, considerado un héroe mediático por sus espectaculares redadas, aunque éstas no siempre acababan en condenas. Todo el mundo dio por supuesto que Garzón sería ministro (iba de nº2 por Madrid, sólo por detrás de Felipe González). Pero no fue así, en su lugar se coló otro juez, Juan Alberto Belloch, como ministro de Justicia. 

Con el caso Roldán el nivel de corrupción incremento, pero González siguió descartando a Garzón como ministro y en cambio dio más poder a Belloch, que pasó a ser ministro de Justicia e Interior. Ante eso, Garzón dimitió dando una rueda de prensa en la que denunció haber sido utilizado electoralmente. Apenas unos meses después, dimitía también Ventura Pérez Mariño reventando un debate del estado de la nación.

En aquel equipo hubo una jueza más, Margarita Robles, que aunque no era ministra ocupó un cargo destacado en la administración de Felipe González. Sin embargo, no se llegó a entender demasiado bien con José Luis Corcuera, de quien se llegó a decir que había pronunciado la frase “si no fueras una mujer te sacudiría un par de h…”.Ahora, se nombra ministros a tres destacados miembros de la judicatura con opiniones diferentes. Dolores Delgado es afín a Baltasar Garzón mientras que Margarita Robles fue enemiga de Garzón. Pedro Sánchez esperara que sus ministros judiciales acaben mejor que con González acabaron algunos de los suyos.

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