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Tiempo Clásico en La Linterna

La Zarzjavascript:toggleDiv('metadatos')uela sin zarzuela y un vermut con Bach

Toda la actualidad de la música clásica en La Linterna con el experto Carlos de Matesanz.
Cartel del evento. Centro Nacional para la Difusión de la...
Cartel del evento. Centro Nacional para la Difusión de la Música

Comienza la temporada del Teatro de La Zarzuela. Pero se inaugura con algo que no es una zarzuela, sino una ópera, y de las grandes: “Carmen”. La ópera de Bizet se da en una versión zarzuela (estrenada en el mismo teatro en 1887) recuperada y puesta al día por Saul Aguado y Ana Zamora, que también se encarga de la dirección escénica de esta nueva producción que podrá verse, en doce representaciones, hasta final de mes. Para ello se cuenta con un doble reparto, dirigido musicalmente por Yi-Chen Lin y encabezado por las mezzosopranos María José Montiel y Jossie Peréz, que se alternarán en el difícil pero lucido papel de la gitana protagonista.Esta incursión de otros géneros no zarzuelísticos en el Teatro de la Zarzuela es siempre loable como excepción que enriquezca la programación, aunque teatros de ópera en el mundo hay muchos y de zarzuela sólo éste, y “Carmen” no es una ópera desconocida ni tan impopular que necesite adaptaciones. El problema es cuando esa excepción se convierte en norma, y eso pasa en la temporada que empieza en la Zarzuela: hay que apuntar en el debe, y con letras bien gordas, del director artístico del teatro, Paolo Pinamonti, que de los cuatro títulos de los que este año se hacen nuevas producciones, que es en lo que se va el dinero gordo, ninguno es una zarzuela: primero esta “Carmen”, luego un musical americano –“Lady be good” de Gershwin, que va emparejado con una revista –que esta por lo menos sí es española, y de las notables: “Luna de miel en el Cairo” de Francisco Alonso- y una opereta francesa –“La Gran Duquesa de Gerolstein” de Offenbach-. Y, mientras, una obra maestra –que es como el “Rigoletto” de la zarzuela: “La Dogaresa” de Rafael Millán–  y otra que no lo es pero que lo parece –“La Marchenera” de Moreno Torroba, se dan en versión de concierto porque no hay presupuesto para más, y hasta han tenido que eliminar la “Maruxa” de Vives, que también iba a ir en versión de concierto. Pues muy mal, qué quieren que les diga.Mientras, el Auditorio Nacional le pone sabores a Bach, porque con Bach ahora pueden ir hasta a tomarte el vermut. Con el nombre de “Bach Vermut”, el Centro Nacional para la Difusión de la Música ha bautizado un ambicioso ciclo de 20 conciertos con toda la obra para órgano de Johann Sebastian Bach y, después del concierto, un aperitivo gracias a las degustaciones ofrecidas por comerciantes de la COCAM (la Federación de Comercio Agrupado y Mercados de la Comunidad de Madrid), organismo coproductor del ciclo, amenizado por un grupo de Jazz tocando versiones de la música de Bach. Y a precios inmejorables: 5€ entrada general y  3€  para menores de 26. Iniciativa del CNDM para atraer nuevo público a las mañanas de los sábados al Auditorio. Abre el ciclo el sábado 11 el prestigioso organista francés Michel Bouvard, y en la lista de intérpretes se incluyen los nombres de grandes especialistas de rango mundial, como Ton Koopman o Hans Fagius.En Barcelona, la Orquesta del Festival de Budapest viene a concluir su actual gira internacional el martes 14, con un concierto que se dará en el Palau de la Música Catalana. Bajo la dirección de su titular Ivan Fischer, tocarán lieder de Strauss y Mahler, acompañando a la soprano Miah Persson –que sustituye con ventaja a la incialmente propuesta Christine Schäffer- y al barítono Tassis Christoyannis.Novedades discográficasUno de los tenores de moda, el alemán Jonas Kaufmann, mezcla arias de opereta con canciones populares alemanas de los años 20 en su último disco: “You mean the world to me”. Publicado en el sello Sony, el álbum cuenta con el acompañamiento de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Berlín dirigida por Jochen Rieder. Glamour y buen hacer musical a partes iguales en un disco de facilísima digestión.Mucho más densa es la nueva grabación, también en Sony, en doble compacto, de las tres últimas sinfonías de Mozart por Nikolaus Harnoncourt (Johann Nicolaus, conde de la Fontaine y de Harnoncourt-Unverzagt), que cumplirá 85 en diciembre. Bajo el título un tanto ceremonial de “Mozart’s instrumental oratorium”, Harnoncourt ofrece en esta especie de testamento musical, una versión honda y reflexiva, pero no carente de nervio, de la música mozartiana dirigiendo a su Concentus Musicus Wien de toda la vida.En el mismo sello, también en dos discos, aparece una grabación completa de las seis partitas para piano de Bach.  El joven (27 años) pianista ruso-alemán Igor Levitt, graba estas seis obras bachianas con gran dominio, en una apuesta decidida de Sony por “crear” una alternativa al que es el gran “pianista Bach” de su sello: el mítico Glenn Gould. La grabación, realizada por la filial polaca del sello presenta, como único pero –porque, por lo demás, es de un gran equilibrio y naturalidad-, un ruido de fondo claramente perceptible en los silencios.