También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
LÍNEA EDITORIAL

Tiempo de esperanza

Ha comenzado el Adviento, el tiempo de preparación a la Navidad, tiempo de esperanza por excelencia. La esperanza cristiana no es una esperanza cualquiera, es la esperanza en Dios que nunca defrauda. De nada sirve entusiasmarse con las luces que empiezan a adornar las calles, si no hay una luz profunda que irradia desde el corazón de cada uno de nosotros, fruto del encuentro personal con Cristo. Tampoco esperamos como quien espera ansioso la llegada del fin de semana o de unas vacaciones de trabajo. La mundanidad, en expresión ignaciana que tanto le gusta al Papa Francisco, siempre amenaza. Como le ha dicho este domingo el Santo Padre a los universitarios de Roma con los que ha celebrado el rezo de Vísperas, en el camino que hemos empezado debemos mantenernos coherentes con el Evangelio, para poder celebrar con verdad la fiesta de Navidad que ya está a la vuelta de la esquina. Siempre hay necesidad de volver a empezar, de volver a levantarse, de reencontrar el sentido de la propia existencia, de renovar el horizonte hacia el que caminamos. ¡Y qué mejor que hacerlo ahora en este tiempo sembrado de esperanza! Ningún peregrinaje de este tipo es sencillo, habrá que ir en ocasiones contra corriente, pero debemos perseverar en él, porque merece la pena y porque el mundo sigue necesitando de personas que muestren, con transparencia, el bien, la verdad y la belleza de Dios, que se hace niño en Belén.

Lo más visto