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El "¡Por qué no te callas!" del Rey

La tensión ha marcado las relaciones de Hugo Chávez con España

El primer problema de relevancia surgió en abril de 2002 debido a la postura del Gobierno español durante el golpe vivido en Caracas.

Las relaciones de España con el hasta hoy presidente venezolano, Hugo Chávez, han estado jalonadas de numerosos desencuentros y declaraciones altisonantes, aunque los enfrentamientos nunca han roto los vínculos con el país sudamericano.Entre los momentos más tensos, las acusaciones del Gobierno venezolano al Ejecutivo de José María Aznar de apoyar en 2002 el intento golpe de Estado que mantuvo a Chávez dos días apartado del poder; y el "¿por qué no te callas?" que espetó el Rey Juan Carlos al mandatario venezolano en la Cumbre Iberoamericana de 2007.Pero no siempre las relaciones fueron difíciles. Chávez visitó España en enero de 1999 como presidente electo y el príncipe Felipe asistió a su toma de posesión en su primer mandato, en el que se firmaron diversos acuerdos de cooperación.El primer problema de relevancia surgió en abril de 2002 debido a la postura del Gobierno español durante el golpe vivido en Caracas, y las relaciones sufrieron un nuevo revés en septiembre de 2003, a raíz de unas declaraciones de Aznar en las que exhortaba a Chávez a alejarse de modelos políticos como el cubano.Aquello fue, para el presidente venezolano, una intromisión en asuntos internos de su país, lo que enturbió los contactos.La llegada del PSOE al Gobierno propició un nuevo clima y José Luis Rodríguez Zapatero mantuvo un encuentro informal con Chávez en el marco de la Cumbre UE-América Latina y Caribe, celebrada en mayo de 2004 en México.En noviembre de ese mismo año Chávez realizó una nueva visita a España y ambos presidentes anunciaron "una nueva era" en las relaciones bilaterales.El primer viaje oficial de Zapatero al país latinoamericano tuvo lugar en marzo de 2005, una visita que sirvió para firmar varios convenios comerciales y energéticos y para suscribir también un controvertido acuerdo para la venta de aviones y buques.Era el mayor contrato de venta de equipos militares españoles a Venezuela y suponía la compra por parte del Gobierno de Caracas de doce aviones y ocho patrulleras.No obstante, en enero de 2006 Estados Unidos se opuso a la venta de los aviones alegando que llevaban tecnología estadounidense y el contrato se suspendió, aunque siguió adelante la venta de las patrulleras.Otro de los asuntos que ha ensombrecido las relaciones bilaterales a lo largo de este periodo ha sido la presencia de miembros de la banda terrorista ETA en territorio venezolano.En 2006 los medios publicaron un compromiso de las autoridades venezolanas para indemnizar a dos etarras y conceder la nacionalidad a otros cuatro.Aunque el acuerdo fue desautorizado por el Gobierno de Chávez, continuaron las especulaciones sobre los supuestos vínculos del Gobierno venezolano con ETA, y en marzo de 2010 se produjo un nuevo desencuentro cuando el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco acusó a Caracas de apoyar una presunta alianza entre ETA y la guerrilla colombiana de las FARC.El asunto se zanjó con un comunicado conjunto de ambos países condenando el terrorismo, pero no murió allí la controversia, ya que Venezuela no ha atendido solicitudes de extradición de etarras reclamados por España.El caso más significativo es el de Arturo Cubillas, que desde 2007 trabaja para el Gobierno de Caracas y que fue reclamado por primera vez en octubre de 2010 por su presunta conexión con ETA y las FARC.Al margen de esta conflicto, el punto álgido de los enfrentamientos tuvo lugar el 10 en noviembre de 2007, en el cierre de la Cumbre Iberoamericana, cuando Chávez interrumpía de forma reiterada el discurso de Zapatero y el Rey le pidió que se callara.Aquél "¿Por qué no te callas?" llevó a Chávez a anunciar que revisaría sus relaciones con España y que vigilaría de cerca a las empresas españolas, un conflicto que no se cerró hasta julio de 2008, cuando el presidente venezolano viajó a España y se entrevistó con don Juan Carlos y con Zapatero.Las relaciones económicas a lo largo de toda esta etapa tampoco han sido sencillas y, aunque hay importantes inversiones españolas en sectores clave de la economía española, en varias ocasiones las empresas se visto afectadas por amenazas de expropiación.Las empresas han sufrido también el sistema venezolano de control de cambios, que restringe la repatriación de dividendos a las compañías extranjeras en el país.Se estima que la colonia española en Venezuela supera las 150.000 personas.

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