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TOROS | Personalidad e influencia

Paco Ojeda, Premio Nacional de Tauromaquia

El Premio Nacional de Tauromaquia que concede el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte y que está dotado con 30.000 euros ha recaído en el diestro y rejoneador Paco Ojeda por su "excepcional trayectoria profesional y estética".
Paco Ojeda, Premio Nacional de Tauromaquia. EFE
Paco Ojeda, Premio Nacional de Tauromaquia. EFE

El jurado, reunido este viernes en Madrid e integrado por personalidades vinculadas al mundo taurino, "ha valorado especialmente su gran personalidad estética y la enorme influencia que su concepción del toreo ha tenido en toda la tauromaquia posterior", según un comunicado del Ministerio. Manuel Ojeda González (Sanlúcar de Barrameda, Cádiz, 1955) tomó la alternativa en la gaditana plaza de El Puerto de Santa María el 19 de julio de 1979, de manos de Santiago Martín "El Viti" y con José Luis Galloso como testigo, con el toro Rompeluna, de Carlos Núñez. La confirmación, el 25 de julio de 1982 en Madrid, fue el preludio de dos apariciones en Las Ventas ese verano que causaron una auténtica revolución en el mundo taurino. Ese mismo año, en la corrida del Pilar en la Real Maestranza de Sevilla, salió por la Puerta Grande tras cortar cuatro orejas en un encierro de Manuel González, que estoqueó en solitario. También lo logró el 3 de abril de 1983 en la Monumental de Barcelona, al cortar tres orejas a su lote. Ese mismo año, el 23 de mayo, cortó cinco orejas en Nimes (Francia), con lo que consiguió dominar el escalafón de matadores. Otro de sus hitos profesionales ocurrió en la tradicional corrida goyesca de Ronda, en 1987, donde cortó cinco orejas en un encierro de Torrestrella. Un año después se retiró por primera vez y regresó en 1991; volvería a marcharse para reaparecer tres años después, en 1996, pero esta vez como rejoneador. Ojeda aseguró entonces, en una entrevista con Efe, que torear a caballo era su "verdadera vocación", aunque sus humildes comienzos le obligaron a decantarse por capote, espada y muleta. Al matador sanluqueño se le ha considerado "uno de los revolucionarios del toreo, con una gran personalidad estética y una concepción del mismo" que ha generado escuela, lo que le ha valido el Premio Nacional de Tauromaquia. Esta galardón fue instituido por el Ministerio de Cultura en 2011 para reconocer, con carácter anual, "los méritos extraordinarios de un profesional del toreo" durante la temporada precedente o bien toda una trayectoria. 

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