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TOROS | 26ª de San Isidro

Miguel Ángel Perera, imparable

Miguel Ángel Perera sumó su segunda salida a hombros en este San Isidro tras cortar dos orejas este martes. El extremeño cuajó una gran faena al único toro encastado de la decepcionante corrida del hierro de Adolfo Martín.
Perera ha saldado su paso por San Isidro con dos...
Perera ha saldado su paso por San Isidro con dos puertas grandes. EFE

Hay momentos de forma que hablan por sí solos. La vida son sensaciones y momentos. Y por el que atraviesa Miguel Ángel Perera es de dulce. Apostó a lo grande en Madrid. Dos corridas, él había pedido tres. La segunda con los toros de Adolfo Martín. Gesto de figura que salió de cara. Cinco orejas en dos tardes. Desde José Tomás en 2008 nadie lo había vuelto a conseguir. Perera ha roto moldes, prejuicios y estadísticas.Fue en sexto, cuando la tarde marchaba ya por el sumidero de la desidia y el tostón por culpa de un encierro vacío de Adolfo Martín. Toros entipados, serios, pero ayunos de casta y emoción. Ese sexto fue el contrapunto. Toro con emoción y casta. Vio posibilidades Perera y brindó a la plaza. Pronto la muleta a la zurda. Emoción creciente. Limó asperezas en las primeras tandas Perera. El toro iba, pero soltaba la cara. El temple como fórmula para corregir defectos. Y después, llegó lo grande. Al natural. Gran trazo, firmeza, profundidad y mando en varias tandas de una rotundidad aplastante. La plaza rugía. Después, cambio de mano. Apuestando el todo por el todo. Quería la doble puerta grande. Más complejo por este pitón derecho el de Adolfo. Aún así, la insistencia de Perera logró robar varios muletazos de mucho mérito. La obra estaba hecha. Faltaba la rúbrica. Convicción para irse detrás de una espada que viajó al hoyo de las agujas. Muerte espectacular, de toro bravo resistíendose a caer. Y los pañuelos al viento y el palco que no dudó en conceder el doble trofeo. De Madrid al cielo, y Perera lo ha probado por partida doble este San Isidro.Fue el momento álgido de una corrida que no había levantado cabeza en ningún momento. Defraudó Adolfo. Pinchazo sin paliativos de los grises del ganadero madrileño. Si acaso, siendo benévolos, la nobleza pajuna del quinto. Ese toro cayó en manos de Diego Urdiales. Noble pero soso, sacó cierta clase en el último tercio. Vio pronto el de Arnedo que el pitón bueno del toro era el izquierdo. Y por ahí planteo batalla. Muy encajado y templado, supo correr la mano con limpieza y buen trazo. Faltó ligazón. El riojano la sacrificó en pos de muletazos de mayor dimensión. Pero al trasteo le costó romper siempre. Además, el desacierto con la espada hicieron que los ánimos se enfriasen.Antes, su primero, un 'Malagueño'. Ilustre nombre en esta plaza y con esta ganadería. Pero no rememoró el juego de sus lejanos congéneres y este de Adolfo fue un animal flojo y deslucido. Nunca tuvo intención de seguir con celo las telas. Diego Urdiales quiso ponerse, intentar armar faena. Pero no había material enfrente.Largo fue el primer 'adolfo', degollado de papada y sin exceso cabeza. Le zumbaron en el primer puyazo. Sin terminar de romper para adelante, enfrente tuvo a un inteligente Antonio Ferrera. Le planteó faena entre las dos rayas, haciéndole embestir y robándole siempre los muletazos cuando el toro se venía para dentro. Faena técnica de torero solvente pero de escasa repercusión en los tendidos. Banderilleó con poder Ferrera al cuarto, de escasa anatomía pero generosa cuerna. El tercer par, por los adentros tuvo exposición y riesgo. Pareció tener brío el toro en el inicio de faena. Se venía de largo y con motor. Pero la gasolina se acabó tras la primera tanda. Después Ferrera armó un trasteo con muchas desigualdades. Hubo detalles sueltos pero no conjunción cuando el toro se vino abajo sin remisión.Perera, antes del toro del triunfo, había lidiado un toro inanimado. Ni emoción, ni movilidad. Miguel Ángel Perera hizo el esfuerzo ante la sosería que mostró el de Adolfo Martín en una faena de más exposición que resolución. Al final, entre la nada, surgió un natural de profundo trazo. Un oasis entre la falta de entrega del toro. Lo bueno estaba por llegar... y llegó en el sexto. FICHA DEL FESTEJO Madrid, martes 3 de junio de 2014. 26ª de Feria. Casi lleno. Toros de Adolfo Martín, bien presentados y en tipo. Los cuatro primeros, mansos, sosos y sin emoción. Noble pero sin repetición el 5º. Encastado y de buen juego el 6º. Antonio Ferrera, silencio y silencio. Diego Urdiales, silencio y silencio tras aviso. Miguel Ángel Perera, saludos y dos orejas.