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Y su declaración ante el FBI

Los correos de Hilary Clinton agitan la carrera a la Casa Blanca

Declaración que se produce después de otra controversia, el encuentro entre el expresidente Clinton y la Fiscal General, Loretta Lynch
Hilary Clinton ha agitado con sus correos la batalla por...
Hilary Clinton ha agitado con sus correos la batalla por la Casa Blanca. Reuters

"Fue un encuentro social",  ha defendido la Fiscal Lynch, la máxima responsable de investigar a Clinton, durante el Festival de Ideas de Aspen (Colorado), donde se reúnen políticos de Estados Unidos. La procuradora aseguró que la conversación se centró en los nietos del matrimonio Clinton y que, en ningún momento, surgió el tema de los correos electrónicos de la ex primera dama durante el encuentro casual que se produjo el lunes por la noche en el aeropuerto de Phoenix, en el estado de Arizona. "Puedo decir que este caso va a ser manejado como cualquier otro, como lo ha sido siempre. El caso va a ser resuelto como cualquier otro, como siempre ha sido", aseguró Lynch, que defendió su independencia aunque reconoció que la reunión pudo haber "despertado dudas" sobre la investigación. Por eso, la fiscal general decidió hoy explicar públicamente por primera vez cuál será su papel en el caso que encabeza su departamento y el Buró Federal de Investigación (FBI). "Este caso será resuelto por el equipo que ha estado trabajando en él desde el principio", resaltó Lynch, que aseguró que aceptará cualquier recomendación de los fiscales y del director del FBI, James Comey, sobre la posibilidad de presentar cargos contra la ex primera dama. De esta manera, la fiscal general se dedicará únicamente a revisar el informe final sobre el caso y no usará su poder para anular la investigación o influir en la posibilidad de llevar a juicio a Clinton si se descubre que puso en peligro la seguridad nacional o manejó de manera incorrecta información clasificada. La secretaria de Justicia aseguró que esa decisión se tomó hace meses para despejar cualquier duda sobre un posible conflicto de intereses, pues Lynch fue nombrada por el presidente, Barack Obama, y anteriormente fue nominada por Bill Clinton para la Fiscalía del distrito Este de Nueva York. La intervención de hoy de Lynch trató de atajar la polémica y silenciar las voces que esta semana pidieron que se apartara del caso al considerar que la investigación se había visto comprometida. "El sistema está totalmente amañado. ¿Alguien realmente cree que la reunión era sólo una coincidencia?", preguntó hoy en Twitter el virtual candidato republicano a la Casa Blanca, Donald Trump. Trump trata de sacar rédito político de la situación y de la desconfianza que Clinton despierta en parte de los estadounidenses, que creen que la ex primera dama sería capaz de usar su influencia política para evitar la ley. La reunión entre el exmandatario y Lynch se produjo también solo un día antes de que congresistas republicanos presentaran el informe final sobre el ataque en 2012 contra el consulado estadounidense en Bengasi (Libia), donde falleció el embajador estadounidense en el país norteafricano, Chris Stevens. "Ella mintió. Eso es lo que ella hace, ella miente", dijo anoche Trump al referirse al ataque de Bengasi, por el que Clinton ha recibido fuertes críticas por su gestión de la crisis. El informe final publicado esta semana concluye que el Gobierno de Obama no supo prever ni reaccionar adecuadamente al ataque, pero no presenta ninguna revelación que inculpe a Clinton, que en octubre del año pasado tuvo que dar explicaciones en el Congreso a petición de los republicanos. Durante su campaña, la ex primera dama ha tratado de esquivar tanto el tema de Bengasi como la polémica sobre los correos electrónicos, que se desató a principios de 2015 cuando Clinton se preparaba para presentar su carrera presidencial. De momento, la campaña de la exsecretaria de Estado no se ha pronunciado sobre el encuentro entre Lynch y Bill Clinton. El expresidente protagonizó varios momentos comprometidos en las elecciones primarias de 2008, cuando Hillary Clinton perdió frente a Obama, por lo que en estos comicios ha tratado de mantener un papel más discreto, hasta que el pasado lunes se reunió con la fiscal general.