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Según Transparencia Internacional

Los clubes españoles ingresaron 1.000 millones de euros con los cambios de uso del suelo

Transparencia Internacional ha denunciado que los clubes españoles se han beneficiado durante años de "la recalificación de terrenos" y "posibles ayudas ilegales", por valor de cientos de millones de euros.

El Informe Global de la Corrupción en el Deporte elaborado por Transparencia Internacional revela que "los clubes de Primera y Segunda División llegaron a ingresar más de 1.000 millones de euros sólo con los cambios de uso del suelo". El texto elaborado por la abogada Nefer Ruiz Crespo, miembro de Transparencia Internacional España, subraya que "la especulación urbanística también ha manchado el fútbol español" y que algunos clubes "se han visto involucrados en verdaderos entramados de corrupción inmobiliaria a través de la recalificación de terrenos, muchas veces, con la colaboración de instituciones gubernamentales". La construcción de campos de fútbol en las afueras de las ciudades, "en terrenos de escaso valor que son recalificados por los Ayuntamientos", y la conversión de terrenos rústicos en urbanizables dio paso, según Transparencia Internacional, "a la especulación urbanística y por consecuencia al rápido ingreso de beneficios con la venta de los mismos". "Los clubes de Primera y Segunda División llegaron a ingresar más de 1.000 millones de euros sólo con los cambios de uso del suelo", denuncia la organización no gubernamental, dedicada a combatir la corrupción a escala universal. Según Transparencia Internacional, "corrupción y fútbol siempre han ido de la mano", y en el caso español está relacionada con "la recalificación de terrenos" y es consecuencia del "auge inmobiliario vivido en las últimas décadas" y de la "influencia político-social que han ido generando los clubes de fútbol". "Esta presión social que genera el fútbol en España llevó a los entes públicos, sobre todo a la Hacienda Pública y Seguridad Social española, a permitir el endeudamiento progresivo de los clubes. Este endeudamiento llegó a ser tan alto que los clubes no podían asumirlo. La solución vino de la mano de la regulación contenida en la nueva Ley del Deporte", relata. La misma establecía una "sanción" a los clubes que no tuvieran sus cuentas saneadas, "obligándolos a adoptar la forma jurídica de Sociedad Anónima Deportiva (SAD)". "De esta manera", apunta Transparencia Internacional, "el Gobierno negoció con estos clubes convertidos para devolver la deuda en tramos, acordes a sus circunstancias económicas". La organización considera que la conversión a SAD y la existencia "de un modelo urbanístico que fomenta la especulación y no inhibe la corrupción, junto al abuso del poder público descontrolado por la masiva descentralización política, han sido los factores determinantes para llevar a cabo estas prácticas delictivas". Las recalificaciones permitieron la construcción de "grandes espacios donde se ubicaban las instalaciones deportivas del club a la vez que se construían complejos comerciales a sus alrededores, vendidos a un precio muy superior del valor del suelo antes de su recalificación", indica. Esto posibilitó a los clubes obtener "grandes ingresos que servían para sanear su economía, y a su vez, los Ayuntamientos se enriquecían con la recalificación y aumentaban su patrimonio", asegura Transparencia Internacional. Así, el organismo recalca que "el Ayuntamiento de la región de Murcia recalificó un millón de metros cuadrados de terreno rústico, comprados a 3 euros el metro cuadrado y vendidos a 600 euros el metro cuadrado, con una revalorización de 20.000 por ciento para el proyecto de construcción de su nuevo estadio, la Nueva Condomina". En el capítulo titulado "Especulación urbanística en clubes de fútbol españoles", Transparencia Internacional denuncia asimismo que "la mayoría de los clubes convertidos en SAD y sus directivas han sido investigados por posible delitos de corrupción o ayudas ilegales desde la vigencia de la Ley 10/1990". "Esto es debido a la mala gestión llevada a cabo por sus dirigentes, la mayoría de ellos empresarios vinculados al negocio de la construcción", dice.