También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
TOROS | Gallego, muy verde

Los "Campos" puntúan en el inicio de Valdemorillo

Tomás Campos y Brandon Campos cortaron este viernes las primeras orejas de la Feria de San Blas y la Candelaria de Valdemorillo (Madrid). Se jugó un encierro descastado pero manejable de Antonio San Román.
Brandon Campos no pudo redondear con el deslucido quinto. S.N.
Brandon Campos no pudo redondear con el deslucido quinto. S.N.

Valdemorillo (Madrid), viernes 8 de febrero de 2012. 1ª de Feria. Dos tercios de entrada. Novillos de Antonio San Román, bien presentados aunque desiguales de hechuras. Bajos de raza pero manejables en distinto grado. Tomás Campos, silencio tras tres avisos y oreja tras aviso. Brandon Campos, oreja y saludos. Pablo Gallego, que debutaba con picadores, silencio tras aviso y palmas. Comenzó la Feria de Valdemorillo y como todas las temporadas, tuvimos que sufrir una encierro de Antonio San Román, este año en forma de novillada, vacío de casta y de pajuna nobleza. Hubo dos novillos con algo más de pujanza, segundo y cuarto. Con expectación se esperaba al pacense Tomás Campos tras sus triunfos a finales de 2012. Sin embargo, el de Olivenza no terminó de cogerle el pulso al descompuesto primero, un animal flojito al que Campos epilogó con una serie de circulares jaleados desde los tendidos. Sin embargo, se eternizó con el uso del descabello y terminó escuchando los tres avisos. Quiso Tomás Campos demostrar desde el principio que salía a por todas en el cuarto, al que recibió con una larga en el tercio. Campos vio que el utrero de San Román se deslizaba noble y con clase por el pitón izquierdo, y por ahí llegaron los mejores pasajes del festejo. Varias tandas de buen concepto y mejor resolución del extremeño, que sin embargo no terminó de redondear del todo la faena. Esta vez la espada sí hizo su función toricida y al esportón de Tomás Campos fue a parar una oreja. Antes, otro Campos, Brandon de nombre, había paseado el primer apéndice de la Feria de Valdemorillo. El mexicano, variado con el capote, tiró de oficio y firmeza para plantear una faena firme en la que abundó más la cantidad que la calidad que, eso sí, fue bien rematada con la espada. En el quinto no pudo rematar el triunfo Brandon Campos. El novillo nunca se entregó y le faltó continuidad en sus embestidas. El azteca lo intentó pero sin lucimiento ni brilantez. El debutante era el novillero madrileño de Cercedilla Pablo Gallego, que ha demostrado que todavía tiene mucho que mejorar. Siempre dubitativo y a merced de sus oponente, Gallego salvó el compromiso en el primer novillo a base de voluntad. Esa falta de oficio salió aún más a relucir con el exigente sexto, con mejores inicios que finales, al que nunca se impuso muleta en mano.