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Primeros actos este fin de semana

Inicio de la Semana de la Caridad en la Diócesis de Segorbe-Castellón

Este sábado ha comenzado una nueva edición de la Semana de la Caridad como preparación de la fiesta del Corpus Christi. El primer acto ha sido la celebración del 50 aniversario de Cáritas interparroquial de Castellón con un homenaje al voluntario.

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Estos días pondrán una vez más de manifiesto la labor que realizan todas las organizaciones convocantes: Caritas, Hijas de la Caridad, Joventut Antoniana, Manos Unidas, Pastoral penitenciaria y Sociedad San Vicente de Paul. Juntos construyen Espacios de esperanza, como reza el lema de este año.   Merche Sádaba, directora de la interparroquial, explica que estos años se ha hecho un gran esfuerzo para no reducir su trabajo al asistencialismo (bolsas de comida y pago de facturas, por ejemplo), a pesar que las demandas urgentes se han multiplicado exponencialmente. Al contrario, se ha querido continuar apostando por un acompañamiento integral de las personas.   Lo saben las 2.500 familias que se han dirigido a las parroquias de la capital. En toda la Diócesis de Segorbe-Castellón, se han acogido durante el año pasado 25.831 personas con 219.739 atenciones (más de la mitad de la población de una ciudad como Vila-real). Y la sociedad también lo sabe. Sábada asegura que se reconoce la labor de la Iglesia por los necesitado: “No se qué percepción tenía antes la sociedad, pero sí que ahora suena mucho Caritas; la gente cree en Caritas y piensa que estamos haciendo una labor importante”.   El primer contacto es en las parroquias a través de los voluntarios. En Castellón hay 190 personas que dedican muchas horas a acoger y escuchar (hay que sumar los que están comprometidos en los diversos proyectos). Lo esencial, explican desde Caritas, es crear un clima de cercanía y calidez. También se comienza a constituir un dosier con el caso para buscar las intervenciones más eficaces, dentro de los medios disponibles, para salir de la situación de pobreza o exclusión.   El diagnóstico se completa con una visita a la vivienda, donde desgraciadamente suelen manifestarse nuevas necesidades. Esto hace que una sola familia sea objeto de múltiples actuaciones al mismo tiempo: “Por ejemplo una familia que pide ayuda en alimentación, pero al ir a su casa se ve que también se necesita escolarizar los niños, o no siempre se habla del tema de salud y cuando vas te das cuenta de esta necesidad. No es una evaluación de si es verdad o mentira lo que te han contado, sino un conocerse para comenzar una relación a largo plazo”.

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