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En La Mañana

No me gustan los amigos de mi hijo

Foto Wikimedia Commons
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Es una de las mayores preocupaciones de los padres cuando llega la adolescencia. ¿Qué hacemos? Nacho Calderón, experto en educación de La Mañana de COPE, nos da las claves. #COPEteayudamos

Hay que tener en cuenta que la adolescencia es un periodo en el que se da mas importancia a los amigos que a los padres. Pero que pasa cuando torcemos el morro al ver a alguna de estas amistades.

En primer lugar hay que analizar que es lo que no nos gusta de esa persona. “Puede ser que lo que no nos guste no sea grave, como la forma de vestir. Si por el contrario  está llevando a nuestor hijo por mal camino, hay que atajarlo”. ¿Cómo? Dejarle que en su reflexión llegue a la conclusión que quieres, saber que piensan ellos y ver que nos explican. Si vemos que la conducta de nuestro hijo se deteriora, empeora en los estudios o que se ha vuelto contestatario, tendremos que sentarnos y hacerle ver la conducta que hemos observado desde que está con ese amigo”. Si le prohibimos radicalmente quedar con ese amigo “se puede cerrar en banda” y no conseguiremos nada.

El adolescente necesita su grupo de amigos que le digan quien es. “Si se los quitas, se queda perdido por eso hay que ofrecer alternativas. Hacemos una fiesta e invitamos a mas amigos de clase, incluso integrando a ese chico que es un poco díscolo, o quedamos un día con los primos”.

El deporte también es una buena terapia. “Les va a dar fuentes nuevos de amigos y nuevos referentes”.

 “Si la conducta se mantiene y empeora habrá que buscar una forma de cortar tajantemente, pero no empezar por ahí”.

No olvidemos que también hay que plantearse que quizás sea nuestro hijo el que tiene el problema. “Muchas veces no se detecta o no se quiere detectar. Los padres creemos que las estadísticas las cumplen hijos de los vecinos”, asegura Calderón.

“Todo lo que nosotros les contamos cala pero no a la velocidad que queremos. Educar es construir una persona pero va a tardar tiempo para que veamos el edifico completo. Cuando pasa la adolescencia se van viendo los resultados. Hay que ser constante y no desistir, aconseja Nacho Calderón.

Para Emilio Calatayud, juez de menores de Granada “prohibir no da resultado”. Desde su experiencia explica que muchos de estos chicos “han comenzado a cometer hechos delictivos y la única medida ha sido separarlos del grupo. El grupo es muy bueno o muy malo. Hay que tener habilidad para ir cambiándolo pero en muchos casos la salida ha sido el internamiento y con el tiempo han ido enderezándose”.

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