También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
TOROS | Decepcionante encierro de Capea

Fernando Adrián triunfa en su alternativa

El festejo programado este sábado en Ávila tuvo como triunfador a Fernando Adrián, que cortó dos orejas y salió a hombros en la tarde de su alternativa. El resto del festejo estuvo lastrado por el terciado y deslucido encierro enviado por El Niño de la Capea con el que se estrellaron El Juli y Perera.
Fernando Adrián con las dos orejas que cortó al toro...
Fernando Adrián con las dos orejas que cortó al toro de su altarnativa en Ávila. S.N / COPE.ES
  • cope.es
  • cope.es

Ávila, sábado 15 de junio de 2013. Casi tres cuartos de plaza. Toros de San Mateo (1º), Carmen Lorenzo (2º, 4º, 5º) y San Pelayo (3º), justos de presencia, descastados y flojos. Noble y con clase el 1º y manejable el 6º, los únicos potables. El Juli, palmas y saludos. Miguel Ángel Perera, saludos tras aviso y saludos. Fernando Adrián, que tomaba la alternativa, dos orejas y silencio tras dos avisos.Toda la promoción previa que realizó en Ávila y provincia la nueva empresa del coso encabezada por el diestro César Jiménez se vino abajo cuando fueron saliendo uno a uno al ruedo abulense los animales reseñados de El Niño de la Capea. A los taurinos no les entra en la cabeza que no hay mejor promoción que lo que ocurre en el ruedo. Ya pueden hacerse clases prácticas, firmas de autógrafos, llenar autobuses con jóvenes, ofrecer precios razonables... que si no se cuida el toro, nada tiene sentido en la Fiesta. Y eso es lo que pasó este sábado en la ciudad amurallada. Dio pena que el ambiente vivido en el los días previos y en el mismo día del festejo en la capital castellana tornase en desilusión una vez concluído el mismo. Ese es el ambiente que se palpó a la salida del coso. La corrida de Capea, con los tres hierros de la casa, resultó un fiasco en cuanto a presentación y comportamiento. Toros excesivamente cómodos de cabeza y vacíos de casta por dentro. Faltos de fuerza hasta decir basta y sin ningún tipo de celo en los engaños. No se entiende que El Juli, en su lucha por la reivindicación de la Fiesta se preste a anunciarse con semejantes semovientes cuando además todos podíamos suponer lo que podía ocurrir.Salvó los muebles quien llegaba a Ávila para tomar la alternativa, Fernando Adrián, que además se jugaba más aún tras romper hace dos días con su apoderado, Simón Casas. El madrileño tuvo la suerte de sortear en primer lugar el único toro que medio sacó virtudes en el último tercio. Fue el toro de la ceremonia, un animal que regaló a Adrián embestidas nobles y enclasada. El toricantano, tras recibir los trastos de manos de El Juli, brindó su toro a Ángel Gómez Escorial, alma máter de la Escuela de Arganda. Adrián supo encauzar con temple y buen aire los viajes del toro de su alternativa. El animal terminó parado y Adrián supo remachar su obra en la distancia corta, donde se le vió muy cómodo. Como además acertó con la espada, a sus manos fueron a parar las dos orejas que le aseguraban la puerta grande.El sexto tuvo menos clase pero al menos también se dejó en el último tercio. Adrián esta vez mostró sus lógicas carencias de diestro recién alternativado. Estuvo más eléctrico y envarado manejando la muleta. Lo que nadie le pudo negar fueron sus ganas y su gran conexión con los tendidos. Tampoco anduvo fino con la espada toricida.El Juli purgó sus penas con un lote de nulas posibilidades. Su primero evidenció su endeblez desde que salió por chiqueros. Siempre rebrincado y echando la cara arriba, El Juli quiso templar y pulsear la embestida del toro de Capea hasta que éste dijo nones y se negó a embestir más. Con el quinto hubo menos opciones. El toro, además de su evidente falta de casta, soltó siempre la cara cuando llegaba a la jurisdicción de la muleta de un Juli que esta vez optó por abreviar.Miguel Ángel Perera se inventó a su primer oponente. El toro siempre quiso huir y el mérito del extremeño fue ir metiendo poco a poco al toro en el canasto. El final del trasteo tuvo mérito por engarzar y ligar varias tandas en redondo de mérito. Pero un pinchazo previo a la estocada dejó la recomenpsan final en una ovación. El quinto fue otro toro vacío que se movió engañosamente. Cuando le apretó por bajo Perera, el animal cantó la gallina, por lo que el torero optó por su clásico final en las cercanías del toro. Pero un metisaca que había hecho guardia antes de la estocada final redujo de nuevo el premio en una ovación.

Lo más visto