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TOROS | VALENCIA

El Embudo de la calle de Játiva

La escasa corrida de Zalduendo lastró el balance final del festejo celebrado este miércoles en Valencia. Sólo Alejandro Talavante paseó un trofeo. Paquirri y Morante se fueron de vacío.
Morante de la Puebla ante uno de los toros de...
Morante de la Puebla ante uno de los toros de Zalduendo que mostraron una alarmante falta de casta y fuerza. EFE
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Uno no sabía si el festejo de este miércoles estaba sucediendo en Valencia o en la devaluada Monumental de México. El cartel de la Fusión Internacional por la Tauromaquia con toros y toreros de la casa debe llevarnos a preguntarnos si estas son las directrices que marcarán el devenir de un barco del que se bajó, no sabemos si a tiempo, Simón Casas y que ejecutan hombres como José Cutiño y Antonio Barrera con el mexicano Alberto Bailleres en la sombra y en la lejanía azteca.La corrida de Zalduendo, criada por Fernando Domecq y adquirida por Bailleres, fue el claro ejemplo del toro moderno. El toro que no es capaz de luchar por su vida con casta y poder. Un toro más cercano a un animal doméstico que a un animal salvaje al que hay que dominar a base de inteligencia y valor. Muy cercano al toro que se impuso ya hace tiempo en México y que ha hecho abandonar al público de las plazas. Si perdemos la emoción en la Fiesta, perdemos el principal pilar sobre el que se sustenta este espectáculo. Y no es tiempo de restar. Es tiempo de sumar y dar alicientes a los públicos que parece que han vuelto a las plazas de toros. Nadie quiere tragedias, pero sí que lo que ocurra en el ruedo trascienda por su interés. Y nada de eso ocurrió este miércoles en la plaza de toros de Valencia, convertida durante dos horas y media en un mini Embudo de Insurgentes en un espectáculo anodino y carente de emociones. Y todo, a mayor gloria de los que han puesto su carrera en manos de esta FIT.Abrió plaza un toro altón que al que pronto se le atisbó su falta de fuerza. Moquero verde y sobrero también del hierro de Zalduendo. Pidió la gente a Paquirri que cogiese los palos. Algo que declinó el torero recordando la fuerte paliza que sufrió en Olivenza a la salida de un par de banderillas. Después, muleta en mano, Francisco sumó muchos pases y casi todos a derechas. Sólo una tanda firmó al natural. Hubo temple pese a que azotaba con fuerza el viento. Sin embargo, la calidad estuvo ausente y pese a algún intento populachero del torero con pases mirando al tendido, éste no terminó de entrar en la faena de Paquirri.Se repitieron los parámetros en la segunda actuación del mayor de los hermanos Rivera Ordóñez en estas Fallas. Hubo entrega y disposición de Paquirri con un toro al que le faltó chispa. Tuvo que cerrarse en tablas buscando refugio y pese a ello predominó la cantidad sobre la calidad. Volvía Morante tras su recital de toreo el pasado sábado. Resaca que duró un suspiro cuando no quiso ver a su primer toro. El 'zalduendo' no fue claro y el viento sopló con fuerza. Condicionantes que hicieron que el de La Puebla abreviase para enfado del público.Quiso más Morante con la raspa que lidió en quinto lugar. Un semoviente que vino y fue con suma docilidad y con el que estuvo mucho tiempo el sevillano. Hubo pases largos y sentidos, pero todo sin el acompañamiento y la emoción que debe poner el verdadero toro de lidia. Cuando falta la emoción de la casta, todo queda reducido a un mero espectáculo visual alejado del verdadero toreo.El torete que saltó en tercer lugar permitió a Alejandro Talavante mostrarse muy a gusto durante toda su lidia. Hubo buen aire en el saludo capotero y a penas si se picó al toro de Zalduendo. Un simulacro la suerte de varas, vamos. Sin pensárselo mucho, Talavante se fue a los medios para iniciar la faena de muleta al natural. Buen trazo tuvieron los primeros muletazos con el toro perdiendo las manos. Después, pese a mostrar nobleza y clase en sus embestidas, el toro fue un animal casi doméstico sin ninguna maldad y rayando la docilidad. Talavante, muy confiado, siguió construyendo una faena que mantuvo siempre un alto nivel de conexión con el público. La espada cayó caída y a ello se agarró el palco para no conceder el segundo trofeo que se llegó a pedir.El sexto, con la tarde ya cuesta abajo, siguió los parámetros de sus hermanos de camada. Sin ninguna entrega y ganas de perseguir con celos de los engaños de Talavante, que tampoco quiso hacer el esfuerzo y que lo despenó sin mayores dificultades. FICHA DEL FESTEJO Valencia, miércoles 18 de marzo de 2015. 6ª de Feria. Casi lleno. Toros de Zalduendo, el primero como sobrero. Muy justos de presentación, terciados y cómodos de cabeza en su mayoría. De juego manejable pero faltos de emoción y casta. Francisco Rivera 'Paquirri', silencio y silencio. Morante de la Puebla, pitos y saludos tras aviso. Alejandro Talavante, oreja y silencio.

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