También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado

Egipto también vota

De 

Desde ayer y durante todo el día de hoy los egipcios acuden a las urnas para elegir a su nuevo presidente que, con escasas dudas, será el hasta hace poco mariscal Abdel Fatah Al Sisi. Estas elecciones tienen un sesgo plebiscitario para el autor del golpe contra los Hermanos Musulmanes a los que ha declarado fuera de la ley. Hay que tener en cuenta que hace menos de un año, esta organización islamista pretendía imponer una lectura radical del Islam a toda la sociedad egipcia al socaire de la llamada “primavera árabe”. La cofradía, fundada en 1928 pero que había estado durante décadas alejada del poder por el Ejército, había entendido la democracia y la libertad exigidas por la calle, como una patente de corso para imponer una islamización radical de la sociedad, con una persecución sistemática de la minoría cristiana. Sus excesos tuvieron el efecto contrario y fue la misma calle que la llevó al poder la que empujó al Ejército a tomar de nuevo las riendas del país. Al Sisi se coloca en la estela del mítico Naser, pero con más modestia: aspira a restablecer el orden interior y recuperar la confianza de los inversores extranjeros así como del turismo internacional que ha sido de siempre una de las principales fuentes de ingresos de Egipto. Su único rival es un socialista revolucionario llamado Hamdin Sebahi que también se declara heredero de Naser pero que no parece en condiciones de deparar ninguna sorpresa en las urnas. La única incógnita abierta es el porcentaje de votos que consiga el nuevo presidente, una vez que los Hermanos Musulmanes, cuya fuerza real en estos momentos se desconoce, han llamado al boicot de las elecciones desde la clandestinidad. 

Lo más visto