También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado

Editorial, miércoles 30 de enero 2013

De 

El desencuentro que existe entre la patronal cordobesa y el Ayuntamiento ha tenido un nuevo capítulo con las críticas que ha recibido el último informe de CECO y que sitúa a la capital cordobesa como una de las que mayor presión fiscal soportan en Andalucía. Si los datos están contrastados, que no lo dudamos, poco que objetar salvo los siempre necesarios matices que amplían la lectura de cualquier cifra comparada, en este caso, con otras ciudades de la comunidad con diferentes paisajes y paisanajes. El alcalde se ha quejado de que los empresarios cordobeses, o Carreto, para ser más exactos, hayan “sido dóciles con IU y PSOE” -en este sentido- con anteriores mandatos. Y puede que el trato no haya sido el mismo, pero quizá olvida Nieto que los empresarios también exigen más a quién se supone mejor condiciones colocaría en la ciudad para la inversión y la actividad económica como revulsivos para la desidia y tristeza que en Córdoba padecemos desde hace años en relación al tejido productivo. Gran parte de esa tristeza económica, ciertamente, se debió también a esa docilidad empresarial que denuncia el alcalde, cuando los empresarios han visto, entre otras cosas, ver pasar los agujeros de las maquetas de los palacios de congresos como nazarenos por la carrera oficial haciendo del pasteleo y la queja con la boca chica su postural oficial. Todo lo cual nos lleva, de todas maneras, a exigir urgentemente tanto a la patronal como al Ayuntamiento que dejen los personalismos, las soberbias y los choques de titulares y, de verdad, ejerzan de manera conjunta el compromiso que, electoral y moralmente, tienen uno y otro para poner a Córdoba donde le corresponde.

Lo más visto