También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado

Editorial, jueves 17 de enero 2013

Rosa Aguilar, mujer habilidosa donde las haya, también ha eludido hábilmente opinar sobre las naves de Colecor, que compañeros de la formación socialista que ahora ella representan, pretenden sacar de nuevo a la palestra y sea objeto de la sanción y medidas que una irregularidad urbanística de esas características merece. “Córdoba Futura” es la asociación que acoge a diferentes cargos del PSOE que no sabemos si futuro, pero pasado tienen y mucho. Gran parte de ese pasado en cargos de responsabilidad pública y política, que aunque pueda parecer lo mismo, no es igual. El pasado de Rosa Aguilar, por muchas sonrisas y cambios elegantes de chaqueta con el que ha sido cultivado, también tiene algo que ver con la construcción ilegal de las naves, sobre todo porque ella era la regidora de la ciudad que siempre le ha servido de trampolín. El interés ahora de la asociación “Cordoba futura” y el desconocimiento de Rosa Aguilar sobre las Naves de Colecor sólo responde a una cosa: la desvergüenza de unos y otros. De los que tuvieron la oportunidad de tomar medidas porque tocaban pelo en el poder, y de los que consintieron mirando quién sabe para qué parte. Y sobre todo demuestra que muchos políticos, acostumbrados a una inmunidad que no comprendemos, sólo abordan los asuntos serios cuando de salir a la palestra, continuar en el machito y recuperar su propia cuota de poder se trata. Lo peor de todo esto es que los ciudadanos siguen soportando teatrillos de este tipo y dejándose llevar por las distracciones que a la clase política le interesa: el asunto de la carta pastoral del obispo es una prueba de ello pero que respondan penalmente los que se saltan la ley está claro que no.

Lo más visto