También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado

Editorial jueves 24 de enero 2013

Las cifras de la EPA, no por mal esperadas saben mejor. La tragedia del desempleo, de la incapacidad de encontrar un modelo que realmente lo fomente, de las desazón que produce sabernos en un país con esta sangrante tasa se hace muy patente en días como éste. No consuela ni el hecho de que en Córdoba nos mantengamos en una discreta media con el resto de Andalucía. Porque no se trata de localismos, regionalismos o diferencias por sexo. Es un pais todo el que paga las consecuencias de gobernantes irresponsables que, aun viendo venir todo esto, no sólo no hicieron nada y además mintieron o de gobernantes que meten el bisturí directamente en el escaso corazón que le queda a las clases medias, y a ver si el sol sale por Antequera en el segundo semestre del año, que es el mantra que toca repetir en estos días. Las cifras de la EPA vienen a demostrar que los españoles seguimos esperando en vez de actuar, continuamos culpando en vez de entrar en acción, mantenemos la creencia de que alguien mejorará esto en vez de reconocer la quiebra del modelo, la responsabilidad de aceptar que ya nada será lo mismo y convertirnos en actores reales de nuestro futuro. La llamada sociedad civil todavía está mirando con indignación los nuevos casos de corrupción, los resultados futbolísticos o distraída en todo aquello que los mayores responsables de esta catástrofe se encargan de colocar en el palo para que la zanahoria siga dando los resultados que a ellos les permite todavía vivir de su incapacidad y sus engaños.

Lo más visto