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De red en red, en La Tarde

La 'Deep Web', la gran amenaza

Pero ¿es en Whastapp, Twitter, Facebook o cualquiera de las otras redes sociales que todos conocemos realmente el nicho donde se cultiva el fanatismo o se organizan crímenes como los de Charlie Hedbo?

Los últimos atentados terroristas en París han reavivado el miedo en los países occidentales a ser atacados por fanáticos fundamentalistas. Hasta tal punto, que el primer ministro británico David Cameron está dispuesto a llevar en su próximo programa electoral una prohibición de la mensajería instantánea (Whastapp, iMessage, Line, Telegram…) si estas empresas no facilitan la investigación de cuanto escribimos en ellas. Una delgada línea entre la seguridad y la libertad de expresión que el Reino Unido está dispuesto a borrar si estas compañías no renuncian a encriptar sus mensajes, la fórmula que, por ahora, tiene a buen recaudo nuestra privacidad y que en un uso pernicioso se ampara a veces la delincuencia y el terrorismo.Pero ¿es en Whastapp, Twitter, Facebook o cualquiera de las otras redes sociales que todos conocemos realmente el nicho donde se cultiva el fanatismo o se organizan crímenes como los de Charlie Hedbo? ¿Es realmente la solución y la vía para investigar a los terroristas prohibir Whastapp (una red con 700 millones de usuario y 30.000 millones de mensajes al día según Delotti)? … La respuesta es no. O no de manera única y absoluta. La realidad es que internet tiene un submundo al margen de lo conocido donde habita el crimen organizado, terroristas, redes de tráfico de drogas y trata de seres humanos… Un mundo oscuro al margen de Google, Yahoo o Bing denominado por los servicios de inteligencia y expertos policiales como ‘Deep Web’ o ‘Dark Web’ (web profunda o web oscura)Pero qué es realmente la ‘Web Profunda’. En esencia y por definición todo aquel contenido que no forma parte del Surface Web, páginas que no están incluidas en los motores de búsqueda (Google, Bing o Yahoo) que todos utilizamos. Y no es cualquier cosa. El Internet conocido representa sólo el 4%, el 96% restante es Web Profunda, donde encontramos información secreta, privada y casi siempre prohibida.Acceder a ella, de hecho, supone un riesgo real de incurrir en delito, ya que en países como España es ilegal. Además la puerta de entrada es bien distinta. Si para entrar en el internet conocido utilizamos el WWW (World Wide Web-La Red Mundial) y las terminaciones .com .es .org … para hacerlo a ‘Deep Web’ hay que poner en la barra de tu navegador (tiene que ser uno especial porque Chrome, Firefox o Explorer no están preparados) una suerte de código muy similar a los permiten entrar en las Wifis de nuestras casas y terminado en .onion Si pese a todo logra entrar, mucho ojo porque está lleno de virus que pueden destruir su Pc. Qué encontramos una vez dentro. De todo y nada bueno. Lo más inofensivo (aunque el FBI o la CIA no estarán de acuerdo) son wikileaks, documentos de estado, investigación de ovnis y ensayos con seres humanos. Pero sobre todo venta de armas, drogas, hacker para contratar, sicarios, espías, tráfico de animales, personas, órganos…Y por supuesto mucha piratería. Toda. Hasta la que ha sido eliminada del Internet que todos conocemos. Un mundo que desde luego pone los pelos de punta y que tiene a los Gobiernos de todo el mundo detrás de ello. Prueba de ello es que el pasado mes de noviembre la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, coordinada con Europol y los servicios de seguridad de EE UU cerraron 414 dominios ocultos dedicados al tráfico de drogas, la falsificación o la pederastia y detuvieron a una persona en Barcelona. Pero esto es sólo la punta del iceberg.

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