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VALENCIA

Cuando se despierta a la bestia

Puerta grande este viernes en Valencia para un rotundo El Juli, que cuajó la faena de la tarde ante el quinto. Tambián a hombros un desigual Alberto López Simón.
Alberto López Simón y El Juli en su salida a...
Alberto López Simón y El Juli en su salida a hombros este viernes de la plaza de toros de Valencia. EFE

El segundo round valenciano que reunía a una figura consagrada con un torero de la nueva hornada tuvo esta vez distinto desenlace al de ayer jueves. Si en el mano a mano entre Talavante y Roca Rey salió triunfante el más joven, este viernes quien arrollaba fue Julián López El Juli. La figura defendió su cetro y sacó lo mejor de sí cuando el marcador ya anunciaba la salida a hombros de su contrincante. 'Tocó los costados' Simón a El Juli y éste respondió como un ciclón desatado. Fue en el quinto. Tras un quite muy ligero de Alberto, con un farol de rodillas y tras chicuelinas que salieron poco conjuntadas. Lo que provocó Alberto fue que asomase la bestia que lleva dentro Julián. Un quite por lopecinas tremendo, de ajustado embroque y abrochadas con dos medías de las de hacer crujir al toro y a la plaza. Después el toro de Domingo Hernández duró mucho, máxime tras lo que le exigió el torero madrileño.  Rotundo, arrastrando más de media muleta, llevando muy toreado siempre al toro. Profundidad y mando en estado puro. Ni un resquicio para la duda, ni un segundo ni siquiera para tomar aliento. Volvió a pinchar y a dejar después un pinchazo hondo que llevó a tomar el descabello. La oreja cayó por mayoría y daba el pasaporte para la puerta grande.Antes, mucho antes de todo esto, dio la sensación que el primero de Garcigrande iba a acabársele pronto la gasolina. Desentendido y frenado de inicio, sosote en un quite por chicuelinas de López Simón... Nada hacía presagiar que el animal escondia un buen pitón derecho. Lo vio pronto El Juli, que supo aprovechar la bondad infinita del toro por ese pitón para ir desgranando series de intensidad creciente. Todo muy ligado, con su estética persona, en la que primaba el mando a la expresión. Una tanda al final de la faena, dejando siempre la muleta en la cara, resultó lo más lograda y conjuntada. Al natural solo lo intentó en una ocasión. Menos claro el toro por este lado. Un pinchazo y una estocada tendida fueron el argumento al que se agarró el palco para no conceder la oreja que se pidió de forma mayoritaria.Discurría la faena al tercero por tierra de nadie. Ni el toro rompía ni la actuación de El Juli despegaba. Tuvo que pegar un arreón el toro para llevarse por delante al torero para que éste se enfadase y acabase metiendose de verdad con el astado. Tiró de raza Julián para hacer embestir al toro con largura. Faena técnica, de valor y conciencia de figura para no dejarse ganar la pelea. La estocada fue marca de la casa. Vamos, trasera y caída. Pero fue suficiente para hacer doblar al toro y con ello la oreja.La tarde de Alberto López Simón dejó más de una duda en el ambiente. Hubo triunfo y puerta grande, pero faltó mayor rotunidad y sobró cierta ligereza. Sobre todo cuando enfrente hubo la comparación con un torero como El Juli. Lo que nadie le puede negar a Alberto es su gran capacidad para conectar con los públicos.Tuvieron ritmo y buen trazo las verónicas con las que saludó López Simón a su primer toro pese a que también se sumó a la moda de intercalar después una chicuelina de esas que no vienen a cuento. Tuvo la raza medida el toro de Garcigrande después, la justa para que el madrileño firmase unas primeras tandas a favor del animal. Media altura y todo en línea. Mejor a derechas, a izquierda el toro le sorprendió y desarmó en un par de ocasiones, el valor y la facilidad de Alberto lograron que todo lo realizado calase en los tendidos. Como mató de forma fácil y eficaz, sumó la primera oreja de la tarde.Se devolvió al flojo tercero y no gustó el sobrero, también con el hierro de Garcigrande. De poca cara y bastas hechuras, como el resto de sus hermanos de camada llegó con muchas dosis de nobleza al último tercio. López Simón volvió a hacer saltar la chispa gracias al sitio que pisa, a su cabeza despejada y a un concepto vertical. Hubo muletazos por ambos pitones de largo y templado trazo y un final rodilla en tierra que provocó el delirio en los tendidos. Busco la suerte de recibir en el primer encuentro toricida pero la espada se encontró hueso. Al segundo intento la estocada se cobró delanterita y caída. Sin embargo, el impactó de López Simón en Valencia provocó una nueva petición de oreja que de nuevo fue atendida por el palco.Para completar el mejor lote, el sexto también tuvo calidad y nobleza en sus viajes. Esta vez, y después del ciclón Juli en el toro anterior, a López Simón se le notó que le pesaba ya la tarde. Más monótono, aunque siguó llegando a unos tendidos que le ovacionaron todo. Muy fácil con el de Domingo Hernández, la faena transcurrió por los parámetros de una tauromaquia aún en búsqueda y construcción.

FICHA DEL FESTEJO

Valencia, viernes 18 de marzo de 2016. 8 de Feria. Casi lleno.

Cuatro toros de Garcigrande (el 4º como sobrero) y dos de Domingo Hernández (5º y 6º). Bien presentados, de parejas hechuras aunque de desigual seriedad de cabezas. De buen juego en conjunto, sobresaliendo el notable 5º, con casta y entregada nobleza. También resultaron nobles 2º y 6º. Sin romper el 3º, resultó el más complicado.

Julián López El Juli, saludos, oreja y oreja.

Alberto López Simón, oreja, oreja y silencio.

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