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Crítica de los estrenos de cine del 31 de mayo

Análisis de los estrenos de cine de esta semana: Jerónimo José Martín y Juan Orellana comentan “De qué va la vida”, “360. Juego de destinos”, “Hijo de Caín”, “R3sacón”, “El gran golpe”, “Mi gran aventura sexual”, “Tierra de nadie” y “Madres de mayo”.
360 Juego de destino
360 Juego de destino

DE QUÉ VA LA VIDA *** (7)

FICHA TÉCNICA.- Directores y guionistas: Ángel González y Hugo Burgos. España. 2013. Documental. 80 min. Jóvenes.

Con este provocativo título, “De qué va la vida”, se presenta este interesante documental, de gran valor pedagógico, que se sitúa a medio camino entre “Érase una fe” y “La última cima”. De manera sencilla y desenfadada interroga a personas de lo más variopinto sobre las preguntas radicales de la vida. Por un lado, los autores se desplazan por grandes ciudades europeas (Sevilla, Florencia, Valencia, Venecia, Madrid) preguntando a la gente de la calle —turistas, viandantes, lugareños— sobre las cuestiones últimas de la vida: la existencia de Dios, el misterio del mal o el sentido de la vida y de la muerte. Las respuestas son tan variadas como los entrevistados, y muestran tanto las consecuencias de una cultura que censura la dimensión religiosa del ser humano, como la irreductibilidad de la misma.

Estos testimonios, espontáneos, frescos y en ocasiones divertidos, se aderezan con declaraciones más elaboradas de filósofos, teólogos, científicos o conversos, que explican su camino de búsqueda de respuestas. “A través de nuestros viajes, vimos que la gente tiene muchas inquietudes para las que no encuentran las respuestas”, comenta su director, el argentino Ángel González. Y continúa: “Muchos están en búsqueda...; otros, ni siquiera”.

Movidos por esta constatación, Ángel y su realizador, el también argentino Hugo Burgos, se cargaron la cámara al hombro y salieron a hacer su trabajo de campo. “Nosotros elegíamos a la gente al azar —explica Hugo—. Unos se animaban a hablar, otros no. Nos divertimos muchísimo. Hicimos cerca de quinientas entrevistas, y hemos seleccionado las que quedaban mejor desde el punto de vista del montaje cinematográfico. La primera versión del documental duraba casi tres horas, y finalmente lo hemos dejado en ochenta minutos”.

Ángel y Hugo procuraban no predisponer a los entrevistados, y no les informaban que eran de una productora católica: “Únicamente les decíamos que eran preguntas existenciales para un documental —concreta Ángel—. Así surgían respuestas espontáneas, muy graciosas en algunos casos. Otros no sabían qué responder. A otros les entraba la risa nerviosa”. En Venecia, estuvieron seis horas esperando, hasta que por fin tres chicas se decidieron a subirse a una góndola para ser entrevistadas. Hugo apostilla al respecto: “En Andalucía es donde hemos encontrado más naturalidad y espontaneidad”. Y añade Ángel: “En general, las mujeres eran mucho más proclives a responder que los varones”.

El director quiere dejar claro el público para el que concibieron el documental: “Está hecho para ayudar a aquellos que no encuentran las respuestas”. Pero también se han dado cuenta del valor educativo de la película, y aspiran a sacar una versión en DVD, más amplia, para colegios, universidades y demás ámbitos educativos. Esa versión alargada estará organizada por partes temáticas (la existencia de Dios, la creación, la muerte, el mal, los milagros...), cada una con sus propias conclusiones. En esa versión extendida, hay un interesante capítulo dedicado al milagro de Calanda, que no podemos ver en la versión cinematográfica.

En el documental, encontramos testimonios de Irene Villa, víctima del terrorismo; Diego Valeri, futbolista argentino de los Portland Timbers de Estados Unidos; Claudia Koll, famosa actriz italiana; Pilar Domínguez, modelo que fue Miss Sevilla; la cantante española Anna Vilanova... Por otra parte, vemos declaraciones de teólogos, como José Antonio Sayés; filósofos, como Víctor Tirado; o expertos en bioética, como Mónica López Barahona, entre otros muchos expertos de variadas disciplinas: astrónomos, médicos, pedagogos... Es, sin duda, un interesante y entretenido documental. J. O. (“Alfa y Omega”).



360: JUEGO DE DESTINOS (360) ** (5,5)

FICHA TÉCNICA.- Director: Fernando Meirelles. Intérpretes: Anthony Hopkins, Jude Law, Ben Foster, Rachel Weisz, Moritz Bleibtreu. Guion: Peter Morgan; basado en la novela “La ronda”, de Arthur Schnitzler. Gran Bretaña. 2012. Drama. 110 min. Adultos.

El director brasileño Fernando Meirelles, que siempre ha estado al frente de proyectos que pudieran calificarse de “radicales” (“Ciudad de Dios”, “El jardinero fiel”) y proclives al pesimismo (“A ciegas”), con “360. Juego de destinos” intenta hacer su aportación al cine multitramas, del que es experto su amigo y colaborador Guillermo Arriaga. Si ya adaptó una obra amarga y nihilista de Saramago para su anterior filme, ahora riza el rizo y remonta a uno de los escritores más controvertidos de la Viena del XIX, el médico y dramaturgo Arthur Schnitzler (1862-1931), obsesionado con los conflictos sexuales y amigo y simpatizante de Freud. Si Kubrick se atrevió a adaptar “Relato soñado” en su largometraje póstumo, “Eyes Wide Shut”, Meirelles adapta “La ronda”, obra teatral publicada en 1900, y que fue prohibida en 1904. Era un conjunto de diez piezas dramáticas de un solo acto, cada una de las cuales estaba protagonizada por una pareja de amantes, de modo que uno de los miembros de la pareja se repite en dos escenas sucesivas, en una especie de “ronda” de emparejamientos sexuales. Ya en 1950 el genial director Max Ophuls llevó “La ronda” a las pantallas, ambientándola en la época real en la que se escribió; pero Meirelles ha preferido una profunda adaptación a nuestros tiempos, no sólo en lo formal, sino en el clima posmodernista que nos caracteriza.

Michael (Jude Law) contrata a una prostituta eslovaca, Blanka (Lucia Siposová), aunque está casado con Rose (Rachel Weisz). Pero Rose tiene una aventura con el veinteañero Rui (Juliano Cazarré), cuya novia brasileña Laura (Maria Flor) decide volverse a su país. En el aeropuerto, Laura conoce a dos hombres, John (Anthony Hopkins), que lleva años buscando a su desaparecida hija, y Tyler (Ben Foster), un agresor sexual rehabilitado que acaba de salir de la cárcel. Por su parte, Blanka es contratada por un mafioso ruso (Mark Ivanir), cuyo guardaespaldas Sergei (Vladimir Vdovichenkov) pasa una crisis con su esposa, Alina (Danica Jurcová), enamorada a su vez de su jefe, un dentista argelino y musulmán (Jamel Debbouze). Después de que le abandone su esposa, Sergei conoce a Anna (Gabriela Marcinkova), la hermana de Blanka, con la que nacerá una curiosa complicidad.

Con estos mimbres se teje una película muy bien rodada pero de desigual interés. Probablemente la trama de Michael es la más redonda y la menos contaminada de nihilismo. Casi todos los conflictos giran en torno al adulterio, y es curioso cómo siempre aparece la religión como un dique contra él, un dique que —todo hay que decirlo— salta por los aires en todos los casos. La película sabe a poco, en el sentido de que a Fernando Meirelles le falta la hondura dramática de Alejandro González Iñárritu o de Rodrigo García, veteranos del cine multitramas. Es brillante en su puesta en escena, pero sus potencialidades se difuminan, al no compensar la fragmentación de las tramas con suficiente densidad emocional y antropológica. No obstante, deja ver que unas relaciones en las que el plano sexual es el más importante sólo acaban generando melancolía. J. O.



HIJO DE CAÍN ** (5,5)

FICHA TÉCNICA.- Director: Jesús Monllaó Plana. Intérpretes: José Coronado, Julio Manrique, Maria Molins, Jack Taylor, David Solans, Mercè Rovira, Abril García, Helena de la Torre. Guion: Sergio Barrejón y David Victori. España. 2013. Thriller. 98 min. Jóvenes-adultos.

“Hijo de Caín” es el demasiado elocuente título de la ópera prima del cortometrajista de Tarragona Jesús Monllaó, un thriller basado en la novela “Querido Caín”, de Ignacio García-Valiño. Relata la historia de una familia catalana de alto standing, aparentemente feliz, pero muy condicionada por la actitud antisocial del hijo adolescente, Nico (David Solans, un brillante debutante). Este es un gran ajedrecista, pero le hace la vida imposible a su padre Carlos (José Coronado), de modo que éste decide contratar a un psicólogo, Julio (Julio Manrique), que intente reconducir la situación. Su madre, Coral (Maria Molins), trata de mantener el equilibrio entre ambos.

Indudablemente, el filme tiene muchas cosas a su favor: está bien rodado, cuenta con un José Coronado excelente, y sabe crear momentos de tensión. Pero también existen importantes defectos. Por un lado, muchas situaciones son demasiado previsibles, lo que resta suspense a dichas escenas. Otras no están bien contadas, y algunos giros de guión están traídos por los pelos, especialmente en el tramo final, que es el más importante. Por otra parte, hay momentos en los que todos los personajes saben más que el espectador, cuya ignorancia no se corresponde con el punto de vista de ningún personaje, y esto resulta excesivamente tramposo.

La película se mete en el aireado mundo de la pederastia, para dar un quiebro y reivindicar la presunción de inocencia, algo que en muchos medios de comunicación ha sido definitivamente descartado. También plantea la cuestión del perdón en la pareja, y la urgencia de una paternidad responsable. Hubiera bastado cocinar un poco más el guión para obtener una notable película. En cualquier caso, Monllaó demuestra oficio, y merece seguir teniendo oportunidades. En el pasado Festival de Málaga, el filme consiguió el Premio ASECAN Ópera Prima. J. O.



R3SACÓN (The Hangover – Part 3) ** (4,5)

FICHA TÉCNICA.- Director: Todd Phillips. Intérpretes: Bradley Cooper, Zach Galifianakis, Ed Helms, Ken Jeong, Justin Bartha, Heather Graham, Mike Epps, Jamie Chung, John Goodman, Mike Tyson, Jeffrey Tambor. Guion: Todd Phillips y Craig Mazin. EE.UU. 2013. Comedia. 100 min. Adultos.

Tras sus alocadas noches en Las Vegas y Bangkok, Phil (Bradley Cooper), Stu (Ed Helms) y Doug (Justin Bartha) viven una vida tranquila y feliz, alejados del peligroso Leslie Chow (Ken Jeong), que cumple condena en una cárcel de Tailandia. El único miembro de la manada que no está satisfecho es Alan (Zach Galifianakis), que ha abandonado su medicación y se deja llevar por sus caóticos y desastrosos instintos infantiles. Entonces fallece el padre de Alan, y el grupo de amigos vuelve a reunirse para llevarle a una clínica psiquiátrica, justo cuando Chow se escapa de la cárcel y regresa a Estados Unidos.

Esta tercera entrega de la popular franquicia de humor gamberro —iniciada en 2009 con “Resacón en Las Vegas”, y continuada en 2011 con “Resacón 2, ¡ahora en Tailandia!”— repite la fórmula de sus antecesoras sin aportar demasiado ni a la saga ni, por supuesto, al género. Y así lo ha subrayado una buena parte de la crítica estadounidense. “Con ‘La gran boda’ pretende ser la película con peor dirección de actores” (Stephen Holden, “The New York Times”), y decepcionará tanto a “los espectadores jóvenes que buscan obscenidad desenfrenada” como a “los más cinéfilos que esperen algo más que unas bromas flojas” (Stephen Farber, “The Hollywood Reporter”). “Es discutible, incluso, si ‘R3sacón’ debería considerarse una comedia” (Andrew Barker, “Variety”) y, desde luego, “nada de este ejercicio memorístico resulta remotamente fresco, pues es un refrito del original del 2009, sin su inspirada locura (Claudia Puig, “USA Today”). “La buena noticia es que ‘R3sacón’ no es una repetición, como el segundo episodio. La mala noticia es todo lo demás” (Kyle Smith, “New York Post”). “No es terrible; sólo es mala (Ty Burr, “Boston Globe”), y “todo lo que nos deja es una resaca” (Peter Travers, “Rolling Stone”).

En concreto, la realización del neoyorquino Todd Phillips vuelve a ser tan ágil como rutinaria. Su guión —coescrito con Craig Mazin— acierta al apartarse del esquema narrativo de los anteriores; pero repite su tono zafio y tosco, sólo genera risa en contadísimas ocasiones y culmina con un epílogo irritante en su exhibicionismo sexual. Por su parte, las interpretaciones reinciden en un histrionismo absolutamente descontrolado. En resumen, que esta tercera entrega es menos loca que la primera parte, un poco mejor que la segunda y tan discutible como ambas. Lo peor es que, aunque sus autores aseguran que es el punto final de la saga, el epílogo culmina en unos puntos suspensivos, que parecen dar pista a una cuarta entrega. J. J. M.



EL GRAN GOLPE (Dodookdeul / The Thieves) *** (6,5)

FICHA TÉCNICA.- Director: Choi Dong-hoon. Intérpretes: Kim Yun-seok, Gianna Jun, Simon Yam. Guion: Choi Dong-hoon y Lee Gi-cheol. Corea del Sur. 2012. Acción. 135 min. Jóvenes.

Los amantes de los géneros y subgéneros denominan “heist movies” a aquellas películas de intriga que desarrollan una complicada trama en torno a un grupo de personas que planean un robo sofisticado. El cineasta surcoreano Choi Dong-hoon se dio a conocer con dos de esos filmes: “The Big Swindle” y “Tazza: The High Rollers”. Después, se tomó un respiro con la divertida comedia de fantasía “Woochi, cazador de demonios”, su primer filme estrenado en España. Ahora retorna a los “heist movies” con “El gran golpe”, que se ha convertido en la película más taquillera de la historia en Corea del Sur, con casi 14 millones de espectadores y 90 millones de dólares de recaudación.

Liderados por el misterioso Macao-Park (Kim Yun-seok), un grupo de ladrones coreanos, chinos y japoneses se dispone a poner en marcha un plan magistral para dar el golpe del siglo en un casino de Hong Kong: robar la Lágrima del Sol, un diamante de 318 kilates, que tiene un valor de 20 millones de dólares. Pero como el honor no existe entre ladrones, cada uno de ellos organiza por separado su propio y personal plan para ser el único que se quede con el ansiado botín.

A bote pronto, “El gran golpe” padece varios defectos importantes: le sobran arquetipos previsibles, es excesivamente larga, abusa de los diálogos groseros —algunos con expresiones irreverentes— y se parece demasiado a otras películas del género, sobre todo a la saga “Ocean’s Eleven”. Sin embargo, esos defectos se ven en buena parte compensados por unas notables interpretaciones, por el ritmo trepidante de la narración y por una docena de secuencias de acción espectacularísimas, entre la que destaca la antológica persecución y pelea en la fachada de un edificio. Además, su tratamiento de la violencia es mucho más suave que el habitual en el cine surcoreano. De modo que tendremos Choi Dong-hoon para rato. J. J. M.



MI GRAN AVENTURA SEXUAL (My Awkward Sexual Adventure) * (3)

FICHA TÉCNICA.- Director: Sean Garrity. Intérpretes: Jonas Chernick, Emily Hampshire, Sarah Manninen, Vik Sahay, Melissa Marie Elias. Guión: Jonas Chernick. Canadá. 2012. Comedia. 98 min. Adultos.

A Jordan Abrams (Jonas Chernick), un tímido contable de Winnipeg, se le hunde el mundo cuando Rachel (Sarah Manninen), su novia de toda la vida, rechaza su propuesta de matrimonio y rompe con él, alegando que se siente totalmente insatisfecha con su vida sexual. Empeñado en llegar hasta donde sea para recuperar a Rachel, Jordan se va a Toronto y conoce allí a Julia (Emily Hampshire), una guapa stripper, que aspira a ser cocinera y cuyo estilo de vida bohemio la ha metido en un grave aprieto financiero. Jordan y Julia llegan a un acuerdo singular: él la ayudará a poner en orden sus cuentas, a cambio de que ella le guíe en su educación sexual.

En esta casposa comedia pseudoromántica, el tándem canadiense formado por el director Sean Garrity (“Zooey & Adam”, “Lucid”, “Inertia”) y el actor y guionista Jonas Chernick intenta aplicar el sarcástico estilo de Woody Allen a la última fórmula de comedia disparatada y subida de tono, tan habitual en el cine estadounidense reciente. Como suele pasar, se detecta en el filme una cierta nostalgia del matrimonio para siempre y del amor comprometido. Pero eso se expone a través de una visión muy rastrera del sexo, permisiva y promiscua, en la que todo vale, incluido el sadomasoquismo. Además, su cargante exhibicionismo verbal y formal se articula en un guion sin ritmo, de escasa gracia y que lleva a los actores hacia la sobreactuación. J. J. M.

TIERRA DE NADIE (Terra de ninguém) *** (7)

FICHA TÉCNICA.- Directora y guionista: Salomé Lamas. Portugal. 2012. Documental. 72 min. Jóvenes-adultos.

Un escenario neutral en tierra de nadie. Sentado en una silla, el soldado y mercenario profesional Paulo de Figueiredo relata su vida al hilo de las preguntas que le hace la directora tras la cámara. En sus años jóvenes, Figueiredo formó parte de un comando de élite portugués durante las guerras coloniales en Mozambique y Angola. Tras la Revolución Carmesí, trabajó como guardaespaldas en Portugal y como mercenario de la CIA en El Salvador. Hasta que se incorporó a los GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) y asesinó por encargo a varios miembros de ETA, la cruenta organización terrorista vasca.

Este largometraje de la prestigiosa documentalista portuguesa Salomé Lamas (“Imperial Girl”, “Golden Dawn”, “VHS”) resulta fascinante y agotador a la vez. Fascinante, por la veracidad que desprenden la frialdad, la mordacidad y la chulería con que Paulo de Figueiredo describe, explica y hasta justifica las atrocidades que cometió. Y agotador porque Lamas opta por un radical minimalismo formal, que deja al espectador a solas con el personaje en plan busto parlante, sin efectismos formales ni música de apoyo, con el único oxígeno de ciertos cambios inteligentes en la planificación de los fragmentos de respuestas y de la división de la exposición en capítulos, introducidos con sugerentes imágenes naturalistas y una bella voz en off.

Supongo que un especialista en los temas tratados detectará las subjetividades y falsedades en que cae Paulo de Figueiredo. En todo caso, sus testimonios tienen un enorme valor histórico, y permiten a Lamas articular a lo largo del filme una desencantada reflexión sobre el misterio del mal y una durísima crítica a la razón de Estado y al terrorismo gubernamental. J. J. M.



MADRES DE MAYO (El abismo... todavía estamos) —

FICHA TÉCNICA.- Director: Pablo Yotich. Intérpretes: Alejandro Fiore, Juan Palomino, Mabel Pessen, Agustina Posse, Betty Raiter. Guión: Pablo Yotich y Rodrigo A. Peralta. Argentina. 2011. Drama. 90 min. Adultos.

Argentina, 1978. Ante el embarazo de su novia, Ernesto (Pablo Yotich), decide cambiar de vida y abandonar la política, ignorando que los militares los están buscando por orden de Felipe (Alejandro Fiore), su hermano mayor. Son detenidos y llevados a uno de los centros de reclusión clandestinos más peligrosos del país, dónde serán salvajemente torturados. Su futura hija Natalia (Agustina Posse) es criada en el seno de una familia militar burguesa hasta que en 2010 cree reconocerla Alejandro (Juan Palomino), el hermano sacerdote de Ernesto y Felipe.

Esta puede ser la sinopsis del primer largometraje de ficción del director y actor argentino Pablo Yotich, titulado en Argentina “El abismo... todavía estamos”, y cuya distribuidora no nos ha mostrado. Por el tráiler, parece pobre de medios, demasiado melodramático, claramente sobreactuado y un tanto maniqueo. Habrá que verlo para valorar su calidad técnica y lo que aporta al resto de filmografía sobre la dictadura militar argentina. J. J. M.

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