También en directo
Ahora en vídeo

China no se atreve a recordar Tiananmen

De 

El 25 aniversario de la matanza de Tiananmen ha pasado en China sin grandes sobresaltos, hasta el punto de que algunos análisis y comentarios afirman que aquellos episodios son ya sólo un lejano recuerdo. Pekín, por su parte, puede defender ante el mundo que la violenta represión de estudiantes y trabajadores salvó a China del caos y sentó las bases de un impresionante período de estabilidad y crecimiento económico, gracias al cual este país se ha convertido en la segunda economía mundial y millones de personas han salido de la pobreza. Pero el argumento deja al descubierto la incómoda realidad de que la cuestión de Tiananmen es la de la legitimidad de un régimen que justifica la represión con un crecimiento económico todavía impresionante, pero con signos ya de agotamiento. Xi Jinping parecía un líder fuerte, pero ha dado claras muestras de debilidad con el despliegue policial y la oleada de represión organizados para impedir la conmemoración de la masacre de 1989. Otros hechos recientes, como el tono agresivo de su política exterior en los últimos meses, destinada a avivar los peores instintos nacionalistas de la población, o la dura campaña contra los cristianos en las últimas semanas, son más bien indicativos de que el régimen no las tiene todas consigo y de que las aguas en China no corren tan tranquilas como pueda parecer a primera vista.

Lo más visto