También en directo
Ahora en vídeo
  • megabanner_1:No existe configuración de publicidad para el slot solicitado
Por Patricia Rosety

El balance del ministro de Justicia, Rafael Catalá

Rafael Catalá. EFE
Rafael Catalá. EFE
  • cope.es
  • cope.es

Un gran pacto por la Justicia, un gran acuerdo para aprobar las reformas pendientes. Y entre todos, políticos y operadores jurídicos. Es el objetivo de Rafael Catalá para un futuro próximo. Una Justicia de calidad para los ciudadanos. Siempre se critica la lentitud y la falta de independencia judicial. Y en esa estrategia de Catalá se encuentran los nombramientos de los vocales del CGPJ, y la regulación de jueces y magistrados que participen en política y quieran volver a la carrera judicial. También la modernización de leyes que supriman trámites innecesarios. Y potenciar la digitalización de la Justicia. En dos años Catalá ha sido capaz de dar un impulso a un Ministerio crispado por la política y el estilo de Gallardón. Para él era terreno conocido, pero no era fácil aterrizar en el Ministerio en la situación que estaba. Y sin tiempo. Si algo ha marcado su gestión ha sido el diálogo. Y gracias a ese diálogo fluido con todos los profesionales de la Justicia las aguas se calmaron. No todos están contentos, pero sí una mayoría. En 12 meses aprobó 14 leyes, desde que tomó posesión, el 29 de septiembre de 2014, hasta el final de la legislatura, noviembre de 2015. Un tiempo récord. El último año ha sido en funciones. Los tiempos de la Justicia son lentos y las reformas se miran con lupa. Serios problemas supuso la calificación fiscal de causas en sencillas o complejas. Al igual que el sistema de comunicaciones electrónicas, Lexnet. Pero la clave de muchas reformas pasa por la tecnología. Y las comunicaciones electrónicas han llegado hasta los 58 millones, un 75% del total del sistema judicial. 600 juzgados tramitan el 65% de los asuntos. No está de más recordar que al mundo de la Justicia le cuesta mucho los cambios. Y Catalá le ha dado mucho movimiento. Hasta quitó las tasas de Gallardón. Y la Justicia no da votos.

Lo más visto