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La historia de Fernando Ossa en La Mañana de Expósito

Amar la 'montaña' hasta morir por ella

Fernando tenía 53 años y era un montañero experto. Había decidido despedir el año junto a otros dos montañeros, escalando el nevado Ojos del Salado, considerado el volcán más alto del mundo que se encuentra entre Argentina y Chile.

"No nos reconocía. Se caía. Era imposible bajar. No se movía ni diez metros". Son las palabras, llenas de impotencia de uno de los compañeros de Fernando Ossa, el alpinista español fallecido en Los Andes. Ossa tenía 53 años y era un montañero experto. Había decidido despedir el año junto a otros dos montañeros, escalando el nevado Ojos del Salado, considerado el volcán más alto del mundo que se encuentra entre Argentina y Chile. Una expedición de estas características siempre entraña riesgo pero nada hacía presagiar que fuera a acabar en tragedia. Todo iba bien, la escalada se estaba haciendo con normalidad pero el domingo, cuando se encontraba a unos 6.500 metros de altitud, Ossa sufrió una indisposición, al parecer por mal de altura. Decidió quedarse entonces en el Campo Dos, tratando de recuperarse. Junto a él permaneció Paco Vicario, uno de los sus compañeros de escalada. El objetivo era tratar de asistirle si la cosa iba a peor.El otro alpinista, David Serra, continuó la escalada para hacer cumbre. Serra coronó el volcán y al bajar pudo comprobar que la situación de Ossa se había agravado. Entonces emprendió el descenso hasta llegar a la base de la montaña para pedir ayuda. No tardó en llegar a la localidad argentina de Fiambalá. Allí contactó con las autoridades locales e informó de que necesitaban auxilio porque había un compatriota que se encontraba en estado grave. Rápidamente los equipos de rescate chilenos y argentinos pusieron en marcha el operativo de rescate. Pero en un primer momento no hubo suerte. Y es que lamentablemente los intentos por llegar hasta los montañeros por vía aérea fracasaron. Así que tuvieron que cambiar de estrategia y decidieron ir a pie. Así, a primera hora del día de Año Nuevo se retomó el operativo por la vertiente argentina. Pero desgraciadamente mientras se preparaba la expedición de rescate para salir en busca de Ossa, el alpinista que se había quedado junto a él, Paco Vicario, llegaba al campamento base con las peores noticias. Ossa no había sobrevivido y había muerto durante la noche. Descanse en paz.Amar la 'montaña' hasta morir por ella