MUNDO. Desvela un informe con al menos 88 casos de personas que fallecieron víctimas de malos tratos, quemaduras e incluso mutilaciones de órganos. Acusa además al gobierno de Al Assad de obligar a sus familiares a ocultar la verdadera causa de la muerte.
Amnistía Internacional denuncia la existencia de al menos 88 casos de personas detenidas durante las protestas en Siria cuyos cadáveres aparecieron con evidentes señales de tortura. Aporta además documentación gráfica presentada por familiares de las víctimas. Vídeos que muestran quemaduras, magulladuras, cuchilladas e incluso mutilaciones de órganos genitales. "El Gobierno sirio está persiguiendo sistemáticamente a su propio pueblo". Pide al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que lleve al régimen al Tribunal Internacional de La Haya.
El informe que revela Amnistía Internacional pone también de manifiesto que en 52 de los 88 documentados la tortura causó su muerte. Las víctimas son hombres de todas las edades y, lo más escalofriante del caso, niños de solo 13 años. AI denuncia también que la mayoría permanecieron detenidos sin poder comunicarse con el exterior.
Pero la denuncia no termina ahí. Según este informe, para poder enterrar los cuerpos, los padres o familiares directos deben firmar una declaración en la que aseguran que su hijo murió asesinado "por bandas armadas". En otros casos, deben prometer que el entierro no será público ni se reivindicará como "mártir".