Ni más ni menos que 250.000 euros. Ese fue el dinero que se gastó el presidente francés, Nicolás Sarkozy, durante la Presidencia gala de la Unión Europea en una ducha que no llegó a usar. La opinión pública francesa se muestra indignada con este dispendio.
La presidencia de la UE le costó a Francia 175 millones de euros. Estos días los franceses están haciendo cuentas y entre los gastos hay uno que llama poderosamente la atención. Se trata de una ducha valorada en 250.00 euros que está levantando ampolla entre nuestros vecinos.
Pero no sólo la ducha ha hecho que los franceses se lleven las manos a la cabeza. Hay más. Con motivo de la cumbre fundadora de la Unión por el Mediterráneo de julio de 2008, se reunió a jefes de Estado y Gobierno de las dos orillas mediterráneas, y se les dio bastante bien de comer ya que la cena costó más de un millón de euros. Al parecer cada cubierto salió por 5.050 euros por persona. Sarkozy tiene ahora que justificar esos gastos.