En un comunicado conjunto publicado por ambos diarios en sus respectivas portadas, los periódicos Clarín y La Nación denuncian “una historia inventada” por el gobierno de Cristina Kirchner para apoderarse del papel para diarios, “insumo esencial para la prensa libre”.
Clarín y La Nación suelen transitar sus líneas editoriales por sendas distintas, y en algunos casos opuestas. Pero el gobierno de Cristina Kirchner logró unirlos y hacer que hoy, 24 de agosto, ambos diarios publiquen en portada exactamente el mismo texto. Se trata de un comunicado conjunto titulado “Una historia inventada para quedarse con Papel Prensa”, en el que denuncian supuestas intenciones del Gobierno por apoderarse de la principal empresa que provee a los periódicos del papel para imprimir, “insumo esencial para la prensa libre”.
El comunicado conjunto se da a conocer el mismo día para el que el gobierno convocó a una anunciada presentación de un informe sobre la empresa Papel Prensa. Se trata de una organización que desde el retorno de la democracia ha resultado aproblemática para las instituciones, según dicen en el comunicado, y es gestionada por tres actores: Clarín, La Nación, y el Estado argentino. Según denuncia ahora el gobierno, la empresa fue adquirida por las empresas mediáticas durante la última dictadura militar utilizando mecanismos coercitivos usados por el gobierno de facto.
“Los integrantes del grupo Graiver, vendedores de la empresa, fueron ilegalmente detenidos 5 meses después de la venta de Papel Prensa y por imputaciones ajenas a este tema. Al momento de esa operación, los Graiver estaban libres: no habían sido secuestrados ni torturados ni amenazados por la dictadura gobernante”, busca aclarar el comunicado de los periódicos. Según aclaran en este comunicado y en otros artículos, confirmarían la no vinculación tanto los posteriores procesos judiciales, como la reciente declaración de un ex funcionario de Juan Domingo Perón, ilegalmente detenido junto con los Graiver.
Sin embargo, desde el gobierno y sus medios de comunicación afines, se insiste con la ilegitimidad de la compra, y ese sería el eje de la presentación del informe de hoy, un repaso de 400 folios en el que se argumentaría contra los propietarios, los diarios de mayor circulación en Argentina, ambos críticos de la gestión del gobierno.
“Siguiendo la máxima de Joseph Goebbels, el padre de la propaganda nazi, ‘miente, miente, que algo quedará’, primero dijeron que la empresa se vendió con los Graiver secuestrados; después, que se hizo en un intervalo de su secuestro, y finalmente, que fue bajo presión de los diarios”, denuncian Clarín y La Nación.
Contexto
La voluntad del gobierno por apoderarse de Papel Prensa denunciada en los últimos días, se da en el marco de probadas agresivas irrupciones del representante del gobierno para el organismo, Guillermo Moreno, en la sede de la empresa. El polémico funcionario, secretario de Comercio Interior, hasta llevó guantes de box a una asamblea para impedir una votación que lo perjudicaría. En su defensa, se alegó que es la personalidad del hombre.
El informe de hoy se presenta también en el marco de una campaña que afecta tanto desde lo discursivo como desde lo accionario al Grupo Clarín. Recientemente, desde el gobierno se anunció la caducidad de la licencia del proveedor de internet de este grupo, Fibertel. El año pasado, en el medio de una crisis de la Asociación de Fútbol Argentino, el Estado estatizó la transmisión del fútbol local, en perjuicio de Clarín. Y queda por definirse aún la viabilidad judicial de la Ley de Medios, una sanción que lo obligaría a limitar sus operaciones.
Y desde hace más de un año, el gobierno hizo propia una investigación por la identidad de los hijos de la propietaria del Grupo, adoptados durante la última dictadura. Pese a la negativa de los jóvenes, y los antecedentes judiciales, con el apoyo del gobierno se insistió con que ellos podrían haber sido ilegítimamente concedidos, y serían hijos de desaparecidos. En el afán de comprobar esto, hasta ahora no demostrado, se irrumpió en su intimidad para obtener muestras genéticas, hecho que ganó la condena no sólo de Clarín, sino también de otros medios como el mismo La Nación.
Desde el Gobierno y sus medios de comunicación, propios o afines, se sostiene que se debe garantizar la libertad de expresión restringida por, según denuncian, “medios hegemónicos”. Desde los acusados, se denuncia una campaña totalitarista, como insinúa el comunicado conjunto al relacionar al ex líder militar Emilio Massera con “los Kirchner y Moreno”. Y temen que, de apoderarse del papel, el gobierno busque apagar voces críticas.
Hoy a las 18 (23 hora España) se presentará en la Casa Rosada el informe del gobierno sobre Papel Prensa. Los dos medios de mayor circulación dieron hoy, de manera conjunta, su versión.