MUNDO. La esposa de Vaclav Havel ha encabezado el cortejo fúnebre que ha acompañado a los restos mortales del ex presidente checo por las calles adoquinadas de Praga. Ha sido la última vez que el que fuera político y dramaturgo realizaba el recorrido hacia el castillo de la ciudad, donde quedará instalada la capilla ardiente hasta el funeral que tendrá lugar el próximo viernes.
Dagmar Havlova, viuda de Vaclav Havel, ha estado acompañada a lo largo del recorrido, por personalidades del Estado y de la sociedad checa, además de por antiguos compañeros del ex disidente, en un homenaje al hombre que falleció el domingo, 22 años después de liderar la "revolución de terciopelo" que puso fin al comunismo en Checoslovaquia en diciembre de 1989.
A lo largo de todo el recorrido por las calles de Praga, cientos de soldados formaban la guardia de honor y una banda militar ha interpretado marchas fúnebres y decenas de escolares, no han tenido clases, para asistir junto a sus profesores a la despedida a Havel.
La lluvia ha acompañado al féretro en el último tramo del recorrido, donde la multitud que se agrupaba a lo largo de las calles ha comenzado a aplaudir y hacer sonar las llaves, un acto espontáneo que recordaba las protestas populares durante la revolución que llevó al fin del régimen comunista.
La capilla ardiente seá instalada en el castillo, donde se celebrará el próximo viernes una misa funeral que contará con la presencia de dignatarios de todo el mundo, se ha realizado en un carruaje para cañones que se utilizó por última vez en 1937 para el funeral del héroe nacional, Tomas Garrigue Masaryk, que llevó a Checoslovaquia a la independencia del imperio austriaco en 1918.
"Ojalá que todos los que no son indiferentes con el futuro de nuestro país, persigan sus opiniones con la misma valentía y convicciones que Vaclav Havel", dijo el presidente Vaclav Klaus, que a menudo se enfrentó con Havel por la dirección del país tras el comunismo.
Entre quienes se espera que asistan al funeral que pondrá fin a tres días de luto nacional están la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, y su marido Bill, además Lech Walesa, el disidente convertido en presidente de Polonia.
Hasta el final, Havel continuó apoyó apoyando a activistas prodemocracia en todo el mundo. En su último comunicado público, denunció las elecciones parlamentarias de este mes en Rusia.