Al contrario que en España usando la demagogia, Rusia ha decidido restringir la publicidad del aborto con el fin de reducir los abortos entre adolescentes, que suponen el 20% de los que se practican en todo el país.
Mientras unos en España lo hacen libre bajo el absurdo pretexto de reducir la cantidad de abortos, en Rusia toman medidas más acordes a la realidad: el presidente ruso, Dmitri Medvédev, ha promulgado por decreto una ley que prohíbe la publicidad del aborto en revistas dirigidas al público adolescente, programas de radio y televisión juveniles, el transporte público y centros docentes, según ha informado el Kremlin.
La ley, aprobada este mismo mes por ambas cámaras del Parlamento ruso, limita los anuncios sobre el aborto, que a partir de ahora deberán además advertir sobre los posibles peligros del aborto para la salud de la mujer.
Según un sondeo del comité parlamentario para Asuntos Familiares, de la Mujer y de la Infancia, muchas jóvenes creen que el aborto no supone peligro alguno para su salud y se ven atraídas por anuncios sobre éste "rápida, barata y segura". De acuerdo con las estadísticas, las mujeres rusas se someten a una media de dos abortos a lo largo de su vida, mientras un 20% de las parejas no podrán tener hijos tras un aborto mal practicado, según un estudio del mismo comité parlamentario.