La Casa Blanca ha instado al Senado de EEUU a aprobar la propuesta de ley de reforma sanitaria, pese a las críticas de los republicanos, que consideran la medida "un tremendo error", y de los liberales, que creen que se queda corta.
El Senado tiene previsto retomar este domingo su debate sobre el proyecto de ley después de que el líder de la mayoría demócrata en esa cámara, Harry Reid, presentara este sábado su propuesta definitiva, fruto de una serie de largas negociaciones para garantizar los sesenta votos necesarios para su aprobación.
En declaraciones a la cadena de televisión NBC, el principal asesor político de la Casa Blanca, David Axelrod, ha afirmado que la medida, tal y como está, representa un compromiso y no es perfecta, pero sí supone un gran paso adelante y podrá mejorarse en el futuro: "Está a años luz de como estábamos hasta ahora", ha declarado Axelrod, que ha indicado que la medida "no es perfecta pero con el tiempo podrá mejorarse".
El asesor político del presidente estadounidense, Barack Obama, ha pronosticado que, gracias a este compromiso, la medida podrá quedar aprobada: "Creo que vamos a poder lograrlo", afirma el alto funcionario, que insiste en que "el Congreso va a aprobarlo".