La prensa británica ha desvelado lo que pudo ser una tragedia atómica: la colisión de dos submarinos nucleares en alta mar. Uno era francés y el otro británico. Ambos submarinos iban cargados con todo su arsenal de mísiles atómicos. Los expertos creen que los avanzados sistemas de invisibilidad les impidieron localizarse. No ha habido heridos y ambos buques están siendo reparados. Los gobiernos de Reino Unido y de Francia investigan la colisión, que se produjo a principios de este mes en medio del océano Atlántico.
Un submarino francés y otro británico colisionan en alta mar
El ministerio británico de Defensa ha confirmado el choquea principios de febrero del submarino nuclear de su flota HMS Vanguard con el
submarino nuclear francés Le Triomphant, en medio del atlántico. El accidente no causó heridos pero sí importantes daños en ambos buques.
El almirante Jonathan Band ha informado de un "contacto" entre ambos submarinos, a poca velocidad, pero no ha explicado por qué fallaron los sistemas de sonar que portan ambas naves y que debían haber advertido a las tripulaciones del peligro de colisión.
Al leer públicamente un comunicado de las autoridades de Defensa, en el que se ha confirmado el regreso de la nave británica a su base en el puerto de Faslane, en Escocia, el almirante británico ha confirmado que "ambos submarinos están a salvo y no se produjeron heridos".
El diario sensacionalista "The Sun", que dio la primera noticia sobre la colisión en su edición de hoy, ofreció las declaraciones de un alto oficial de la Armada no identificado, quien destacó que en un choque de este tipo las consecuencias son "inimaginables". "Es muy poco probable que se hubiera podido producir una explosión nuclear, pero sí existe la posibilidad de una fuga radiactiva. Peor aún, podríamos haber perdido la tripulación y las cabezas nucleares. Hubiera sido un desastre nacional", dijo.
Por su parte, la organización Campaña por el Desarme Nuclear ha descrito el incidente "como una pesadilla nuclear de primer orden" y su coordinador en Escocia, John Ainsile, ha dicho que este incidente "pone de relieve el peligro de tener submarinos nucleares en el mar cuando no existe una amenaza para Gran Bretaña".