Los hermanos Castro siguen teniendo amigos, y algunos de ellos incluso olímpicos. El presidente de Brasil, Lula da Silva, ha comparado a los disidentes cubanos con los bandidos de Sao Paulo.
La muerte por huelga de hambre del disidente cubano Orlando Zapata Tamayo coincidió con la visita que el presidente de Brasil, Lula da Silva, realizaba los hermanos Castro.
Hoy, a dos semanas de aquella fotografía y con otro disidente transitando el mismo camino, Lula ha comparado a los opositores al régimen castrista con los bandidos de Sao Paulo y ha vuelto a pedir respeto para las autoridades cubanas.
El mandatario brasileño ha asegurado además que la huelga de hambre no puede ser utilizada como pretexto de derechos humanos para liberar personas y ha vuelto sobre sus pasos para pedir imaginación.
"¿Si todos los bandidos que están presos en Sao Paulo entran en guerra de hambre y piden su libertad?", se ha preguntado Lula da Silva, quien de momento se ha negado a interceder ante Castro por el periodista y psicólogo opositor Guillermo Fariñas, en huelga de hambre desde finales de febrero.