MUNDO. En total se han registrado al menos 50 muertes durante la quinta jornada de ataques del ejército de Al Asad. Además 18 bebés han fallecido en un hospital por los cortes de luz provocados por los bombardeos.
Un coche bomba estalló este miércoles en Homs, en el centro de Siria, causando muertos e hiriendo a varias personas, entre ellas civiles y miembros de las fuerzas de seguridad, informó la televisión estatal siria, que atribuyó el atentado a un "grupo terrorista".
Las autoridades aseguraron que "están persiguiendo a grupos terroristas" en Homs, epicentro de la rebelión contra el régimen del presidente Bashar al Asad. Pero los activistas sirios afirman que el ataque forma parte del sangriento asalto del ejército contra la ciudad para reprimir la revuelta.
La televisión informó también el miércoles de la explosión de "cierto número de cargas en el barrio de Baba Amr que dejaron muertos entre los civiles y las fuerzas de seguridad".
En Idleb (noroeste), siempre según la televisión, "un grupo terrorista armado" atacó un edificio de reclutas militares y las autoridades se enfrentaron a él, matando a algunos terroristas.
Al menos 50 personas murieron el miércoles en un nuevo asalto lanzado contra Homs, bombardeada por quinto día consecutivo, indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, basado en Gran Bretaña.