El actual presidente de Rumanía, Traian Basescu, se proclamó anoche vencedor de las elecciones en Rumanía cinco minutos después de hacerlo su rival del Partido Social Demócrata (PSD), Mircea Geoana. Según los primeros resultados oficiales, Basescu, se ha impuesto con el 50,33 por ciento de los votos. El nuevo presidente deberá asumir por tanto los compromisos de reforma macroeconómicas adquiridos por el país con el Fondo Monetario Internacional (FMI), para la concesión el pasado marzo de un crédito internacional de 20.000 millones de euros.
Basescu, actual presidente rumano, repetirá en el cargo
Tanto Basescu como su rival Geoana se habían proclamado vencedores el domingo en unos comicios que han registrado una participación del 57,9 por ciento, una cifra muy alta para una democracia tradicionalmente abstencionista como la rumana. Pero con el 95,4 por ciento de los colegios escrutados, el recuento de la Oficina Electoral Central (BEC) ha dado la vuelta a los primeros sondeos a pie de urna, que otorgaban al socialdemócrata una victoria por dos puntos.
Si se confirman los resultados parciales, el reformista Basescu ocupará cinco años más la presidencia y podrá continuar el proyecto de modernización del Estado emprendido en 2004. Entre las prioridades de este antiguo capitán de la marina mercante se encuentra la reforma del modelo de Estado y de la propia clase política. El Partido Social Demócrata de Rumanía (PSD) ha anunciado que pedirá la revisión de los resultados de las elecciones y denunció que en las mismas se produjo fraude. La delegación de la OSCE que vigiló el desarrollo de las elecciones ha asegurado que "en general se han respetado los estándares", si bien ha reconocido unas irregularidades que deben ser investigadas "urgentemente".
La victoria permitiría a Basescu proseguir el proyecto de modernización del Estado que emprendió hace cinco años en este empobrecido país marcado por su pasado comunista. Basescu convocó un referéndum no vinculante para adoptar el unicameralismo y reducir a un máximos de 300 el número de parlamentarios. Más de la mitad de los electores acudió a votar, y el sí a las dos propuestas arrasó con más del 75 por ciento de los votos a favor. El nuevo presidente se hará cargo de un país fuertemente golpeado por la crisis económica y sin gobierno desde hace casi dos meses.
Rumanía tiene un gobierno interino desde que el pasado octubre una moción de censura derribara al ejecutivo de centro-derecha. Por aque entonces, una moción de censura tumbó al Ejecutivo de centro-derecha, y las discrepancias entre el presidente Basescu y el Parlamento han frustrado hasta el momento la investidura de un nuevo gabinete. El rival de Basescu, Mircea Geoana, prometió designar primer ministro al alcalde independiente de Sibiu, Klaus Johannis. Johannis habría contado en el Legislativo con el apoyo de la mayoría opositora formada por el PSD, el Partido Nacional Liberal (PNL) y los autonomistas húngaros, cuyo voto negativo tumbó al primer candidato de Basescu.
Ahora, sin más apoyos en el Parlamento que el del insuficiente Partido Democrático-Liberal (PD-L), Basescu deberá buscar pronto un primer ministro aceptable para el Parlamento. Rumanía necesita un nuevo gobierno para seguir recibiendo el dinero del crédito exterior de 20.000 millones de euros contratado en marzo por Rumanía.
La ausencia de un ejecutivo capaz de proseguir las reformas macroeconómicas acordadas llevó al Fondo Monetario Internacional (FMI) -junto a la UE y el Banco Mundial uno de los prestamistas- a aplazar la llegada al país de la partida correspondiente al mes de diciembre. Durante la campaña, y a pesar del apoyo abierto de los liberales a Geoana, Basescu ha insistido en la necesidad de una colaboración entre el PD-L y el PNL, las dos grandes fuerzas de centroderecha del arco político rumano.
Basescu acusó a su rival del poscomunista PSD de alianzas oscuras con varios hombres de negocios, y de ser el hombre de paja con el que el ex presidente y ex "aparatchik" del régimen socialista, Ion Iliescu, quiere seguir controlando el país.
Llevar a buen puerto sus objetivos de regeneración democrática y modernización política son los grandes retos del segundo mandato para Traian Basescu, pero también conseguir designar un gobierno estable cuya buena gestión case con el ideario reformista de Basescu.
Sus primeros cinco años en el poder estuvieron marcados por importantes logros como la condena oficial del comunismo o la apertura de los archivos de la Securitate -policía política del régimen comunista-, pero también por los constantes enfrentamientos con gobierno y Parlamento y la promoción a su sombra de políticos de valía muy discutida.
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