La violencia "es un problema de Nación, que involucra a todos, y el Gobierno tiene una gran responsabilidad, pero solo no puede solucionarlo", afirmó ayer el arzobispo de San Salvador monseñor José Luis Escobar Alas.
Los cuatro mil 365 homicidios de 2009 tienen muy preocupado al arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, quien clamó ayer porque el Gobierno de El Salvador, que preside Mauricio Funes y los diputados de todos los partidos políticos suscriban un gran "acuerdo nacional" que promueva la unidad entre todos los salvadoreños. La violencia "es un problema de Nación, que involucra a todos, y el Gobierno tiene una gran responsabilidad, pero solo no puede solucionarlo", afirmó ayer el Arzobispo.
El prelado, informa un artículo publicado por El Diario de Hoy, del país centroamericano, afirmó que no se puede estar contentos ni satisfechos con la cifra anual de homicidios; pues es alarmante y convierte al país en uno de los más violentos del mundo.
"Yo demandaría la unidad nacional, que implique unidad de esfuerzos y de buena voluntad para salir adelante, sin quitar al Gobierno su protagonismo y responsabilidad", subrayó monseñor Escrobar Alas, quien aclaró que esto significa promulgar nuevas leyes o desarrollar una profunda revisión de la jurisprudencia que ya existe y prestar especial atención en la aplicación de éstas, no sólo en la investigación del crimen, sino en la administración de justicia. "Todo el aparato debe ser revisado", dijo.
Implica, no sólo proyectarse hacia adelante sino ver atrás para observar "la gran cantidad de muertes y cómo se ha manejado cada caso; donde la impunidad ha rodeado a la mayoría". Esta labor, a juicio del arzobispo de San Salvador, debe ser objeto de una "revisión seria, profunda y ojalá, que haya una preocupación y unidad nacional, como lo ha dicho el señor Presidente en varias ocasiones", destacó.