El rector de la UB, Dídac Ramírez, ha considerado "necesario" desalojar a los estudiantes encerrados en el centro porque en los últimos días "habían traspasado la línea roja" y hacía falta "evitar una escalada de violencia".
El rector de la UB, Dídac Ramírez, ha asegurado, ante los medios congregados en el Salón de la Educación, que los estudiantes encerrados habían "sobrepasado la línea roja" porque "ayer un estudiante de la facultad de Geografía e Historia fue agredido por otro alumno, una vigilante presentó una denuncia por agresión, la vicerrectora no pudo impartir docencia y durante el fin de semana algunos manifestantes se mostraron agresivos con el personal del edificio histórico".
"La línea roja que se había puesto, en su día, por el no-desalojo, que era que no hubiese violencia: interrupción de clases y agresiones más físicas que verbales... esta línea roja se ha sobrepasado y hemos decidido poner fin a este desalojo", ha dicho Ramírez.
El rector ha añadido: "Las fuerzas de seguridad tenían orden de desalojar pacíficamente a los estudiantes" y, según le consta, "el desalojo se ha desarrollado con normalidad y sin incidentes". El consejero de Universidades, Josep Huguet, ha apoyado la decisión de Ramírez de desalojar a los universitarios.
Los Mossos desalojaban, a primera hora de la mañana y en medio de una intensa carga policial, al centenar de estudiantes que ocupaban el edificio histórico de la Central desde hace 3 meses, en protesta por la aplicación del plan Bolonia. Durante el desalojo del edificio, se han vivido momentos de tensión y enfrentamientos entre los Mossos y los estudiantes, que han obligado a cortar la Gran Vía, entre las calles Balmes y Aribau. Los incidentes han terminado con la detención de 3 personas, 16 denunciados por desobediencia y 5 mossos heridos.
A mediodía, una nueva carga policial ha obligado a cortar, por segunda vez, la Gran Vía. Para las 20 horas, está convocada una nueva manifestación, ante la plaza Universitat, en la que los estudiantes pedirán las dimisiones del rector de la UB, Dídac Ramírez; de la Universidad Pompeu Fabra, Josep Joan Moreso; y las de los consejeros catalanes de Interior, Joan Saura; y de Universidades, Josep Huguet.