El empresario catalán Manel Nevot interpondrá hoy un recurso de amparo ante el Tribunal Constitucional, después que el juzgado contencioso administrativo de Barcelona confirmase la multa de 400 euros que le han impuesto por no tener el rótulo de su establecimiento en catalán. Nevot sabe que el proceso será largo pero tiene esperanza de que la justicia finalmente le dé la razón. En su recurso, también plantean la constitucionalidad de algunos artículos de la Ley de Política Lingüística del gobierno catalán.
Este miércoles, a las 12 del mediodía presentarán el recurso en el Tribunal Constitucional. La defensa de Manel Nevot asegura que las sanciones de 400 euros que le ha impuesto la Generalitat por no rotular su establecimiento en catalán o tener las hojas de reclamación en este idioma vulneran el derecho constitucional a la elección de lengua. Por eso recurren al alto Tribunal y lo hacen después de la decisión tomada por la juez María José Moseñe, titular del Juzgado Contencioso-Admnistrativo número 9 de Barcelona, que rechazó un recurso presentado por Nevot.
La juez sentenció hace una semanas que "la normativa catalana en ningún momento conculca la libertad de expresión, al no impedir que el comerciante se exprese utilizando cualquier lengua de su elección, entre ellas el castellano, sino que se limita a prever el uso del catalán”. Asimismo, desestimó plantear una cuestión de constitucionalidad contra algunos artículos de la Ley de Política Lingüística.
Nevot se ha mostrado más que convencido de que le “han sancionado por tener el rótulo en castellano”. El empresario de Vilanova i la Geltrú reitera que la en sus fincas la información “está tanto en catalán como en castellano” y por eso cree que “se está cometiendo una injusticia flagrante”. Además, Manel Nevot resalta que sanciones como estas “sólo responden a un afán recaudatorio de la Generalitat”.
Ahora lleva el caso hasta el Tribunal Constitucional y aunque sabe que el proceso judicial puede alargarse durante años, “hasta que Fincas Nevot esté ya cerrada posiblemente”, está dispuesto a llevar el caso hasta Estrasburgo para que no se vulneren sus derechos.