"El amor del Corazón de Cristo, según la Deus Caritas est", fue el título de la Conferencia pronunciada por el Obispo Secretario de la Conferencia Episcopal Española y auxiliar de Madrid, Monseñor Juan Antonio Martínez Camino. En ella analizó el contenido de la primera Carta Encíclica de Benedicto XVI.
El Obispo Secretario de la Conferencia Episcopal Española y Auxiliar de Madrid, Mons. Juan Antonio Martínez Camino, ha clausurado en Lugo las Jornadas Abiertas de Teología, que organiza la Diócesis de Lugo y de las que se cumple su XXIV edición.
Monseñor Martinez Camino analizó el mensaje de la Encíclica "Deus Caritas est”, de Benedicto XVI y trató de desmantelar algunos mitos creados en torno a la postura de la Iglesia sobre el amor, entendido en primer lugar como entrega (agape) y en segundo como deseo (eros). "Algunos acusan a la fe cristiana , dijo Monseñor, de no querer lo bueno, lo bello, lo deseable y por tanto es tachada como una fe “aguafiestas”, cuando no es verdad, señalando que el eros no se identifica necesariamente con la parte material o biológica del ser humano y que el cristianismo siempre ha considerado al hombre como una unidad de cuerpo y alma".
El Secretario de la Conferencia Episcopal Española y Obispo Auxiliar de Madrid hizo referencia también a la necesidad de formarnos en el amor de Cristo, de acudir a la “escuela del corazón” que representa tanto la familia o la Iglesia para los cristianos o los propios Seminarios, en el caso de los futuros sacerdotes.
Monseñor Juan Antonio Martínez Camino destacó que este año se incrementó el número de seminaristas en España y que "sin los sacerdotes no tendríamos la eucaristía y sin la eucaristía no tendríamos la presencia visible del Dios Invisible". Como receta para incrementar las vocaciones señaló que es necesario “acudir a la escuela del corazón de Cristo, que las familias, que los jóvenes vayan a esta escuela, una escuela que no solo son pupitres y bancos, sino que es toda la vida y en toda esa vida vivir con alegría y con entereza esa realidad profunda de que el mundo está en manos de un Dios que tiene corazón ".
Para el Obispo auxiliar de Madrid, "si vivimos a fondo que el poder supremo sobre el Mundo es el corazón de Dios, no faltarán vocaciones".