La Vicepresidencia Tercera de la Diputación de Lugo presentó un plan alternativo que evite el desastre turístico en los cañones del Sil toda vez que Iberdrola comienze con el vaciado de un tramo del río, el que discurre por Sober. Así, pondrán en marcha un tren turístico - histórico, actividades de aventura y un estudio de viabilidad para recuerar el embarcadero de Chancís y para la renovación del de Doade.
La vicepresidenta tercera de la Diputación, María José Vega Buján, explicó que las obras de Iberdrola comenzarán en breve y tienen un plazo de ejecución de seis meses. Son unos trabajos que suponen que el caudal del Sil bajará 30 metros a su paso por el municipio de Sober.
En este sentido, Vega Buján quixo aclarar que "la Ribeira Sacra no se quedará sin catamaranes, porque las obras sólo afectan al tramo de Sober". Asimismo explicó que "la Diputación no fue consultada para la realización de esta obra pero, aún así, ha hecho los deberes y ha puesto propuestas y alternativas rápidas y eficaces sobre la mesa, y es que la previsión es que a finales de año los catamaranes puedan seguir funcionando en esa zona".
Además, Buján apuntó que "Iberdrola no presentó ningún tipo de medidas compensatorias por lo que, para la realización de estas actividades paralelas, la Diputación buscará ayuda en el sector privado de la Ribeira Sacra".
ALTERNATIVAS
La primera alternativa es sustituír el catamarán afectado temporalmente por un tren turístico que, además, apuesta por una vieja reivindicación de la Ribeira Sacra. Se trata del Galaico-Expreso, con máquinas históricas del Museo del Ferrocarril y que unirá Monforte con Ourense, con parada en Os Peares. Calculan que cada fin de semana pueda transportar a mil personas. Este servicio empezará a funcionar en junio.
En relación a las otras medidas para potenciar la zona, la Vicepresidenta Tercera destacó que la Ribeira Sacra es una de las visitas que más gusta en el Km0 de la Diputación, por lo que reforzarán este servicio, así como otros relacionados con el deporte de aventura. "Y es que la bajada de 30 metros en el caudal del Sil hace posible un nuevo paisaje, muy escarpado y, dicen los entendidos, con muchas posibilidades".
Pero para Vega Buján el objetivo no es sólo a corto plazo. Por eso también apuntó que aprovecharán estas obras de Iberdrola y el vaciado del Sil para potenciar el embarcadero de Chancís. Lo primeir, dijo, es llevar a cabo un plan de viabilidad del mismo ya que hoy "está infrautilizado ya que presenta graves problemas estructurales: no es accesible, tiene 140 escalones y la orografía de su fondo no permite que sea navegable cuando baja el caudal".